Otoño en familia

Jorge Luis Ramos, Sara Jarque y Ángela Meyer en una escena de la obra, escrita por Myrna Casas y dirigida por Dean Zayas. >Suministrada/René Dietrich

Un despliegue de retratos temperamentales, en la representación del espejo de una época de medio siglo de antigüedad, flotan por la más reciente obra dramática de Myrna Casas, en pleno frenesí y ardor, titulada Otoño… en familia, que subió a escena el fin de semana en el Centro de Bellas Artes (CBA) de Santurce.

Desde la escena inicial, se escuchan las notas de nostalgia de un romance que no pudo ser, con Vano empeño de Juan Morel Campos, con el descorrer de un secreto fatal en apenas tres escenas después, que destapa una acción acelerada de otros misterios de familia, cada uno de mayor gravedad y repercusión que el otro.

Un rico mosaico de relatos mantiene la unidad argumental de la obra entre abusos sicológicos y sexuales, sueños e ilusiones que no logran cuajar, una muerte inesperada mantenida en secreto, conciencias culpables, las desavenencias conyugales, la hipocresía y otros amores irrealizables que madrugan el cénit de esta aciaga tragicomedia.

Las actuaciones naturales, íntimas y muy estudiadas bajo la dirección de Dean M. Zayas, como realizara hace medio siglo en Panorama desde el puente, de Arthur Miller, en torno a la vida de mentiras de unos inmigrantes ilegales en Nueva York. Los silencios y pausas logrados en la obra de Casas, como en otrora, acentuados por la cercanía del público ante el escenario circular de la Sala Carlos Marichal del CBA de Santurce y la cercanía del Teatro Experimental del Ateneo Puertorriqueño, proveyeron a flor de piel, seguir este drama intenso, donde el desenmascaramiento a pesar de todo, no degrada.

Jorge Luis Ramos con su personaje despiadado y depravado mantiene la fuerza de su caracterización hasta que descubre en escena toda su maldad. Ángela Meyer como Mercedes, quien guarda su dura, oscura y protegida verdad estuvo insuperable. Sara Jarque como María Rosa, puntal de lo que no se dice, se mantuvo ecléctica en su zona; tanto como Luis Obed, en el papel de su hijo Gabriel, con una actuación llena de sinuosidades emocionales muy bien logradas. Camila Monclova, Zaiedd Vélez y Cecille Colón como las nietas María Rosa, Maritere y Margarita respectivamente, estuvieron igualmente a la altura de la producción.

Si algo sumamente delicado posee el texto, es haber creado desde el inicio una atmósfera sutil, con una hermosa danza de Morel, cuya liaison se encuentra justo al final de la obra, con la develación poética de un sueño que electrificará a todos.

Otoño…en familia de Casas, continúa en cartelera del 30 de agosto al 2 de septiembre.

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