Promesa Reyes Magos

La promesa a los Santos Reyes Magos y Santas Reinas: Santa Bárbara, La Virgen de la Milagrosa y La Virgen de Monserrate, se realizará en La Respuesta y este año se dedica a víctimas de violencia doméstica. >Suministrada

Con una tradición que se remonta a la memoria colectiva de los campos de Puerto Rico hacia finales del último tercio del siglo 17, cuando se documenta una primera Promesa de Reyes, esta tradición ha continuado alrededor de la isla y sus pueblos de la montaña hasta San Juan, cuando se celebre de manera virtual, la Promesa de Aguinaldo a los Santos Reyes Magos y Santas Reinas: Santa Bárbara, La Virgen de la Milagrosa y La Virgen de Monserrate, mañana miércoles, a las 7:00 p.m., a través de la página de Facebook del Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP).

La promesera Leru Ruiz inició esta propuesta devocional, de identidad cultural boricua y festiva de antaño en Guayanilla en 2014, trasladándola luego a La Respuesta, en Santurce, con la deuda de que los puertorriqueños vivieran la prosperidad y conservaran su salud. La misma se grabó ‘in situ’ este año debido al Covid-19, mientras que la entrega de los regalos de Reyes a los niños, será tipo servicarro.

Esta promesa como gran distintivo tiene una instalación con varios altares comisionados a los teatreros Juan Fernando Morales, Yamil Collazo y José Luis Gutiérrez. Lo que antes se hacía presencialmente, ahora se verá en el medio del vídeo, donde el músico, antropólogo y gestor cultural Tato Torres y sus compañeros músicos de la tradición de promesas, realizarán una novena de aguinaldos dedicados en los tres Reyes Magos, con cuatro mujeres en escena.

“Le cantamos la promesa a Santa Bárbara, la Virgen de Monserrate y La Milagrosa con nueve aguinaldos y otros tres a los Reyes Magos dentro de la tradición jíbara. Mi abuelo materno, quien también era promesero, cuatrista y cantante, tocaba el cuatro y era devoto de la Milagrosa; y mi abuela paterna era devota de la Monserrate. Yo pedía a Santa Bárbara por mis amistades cubanas y por lo que han significado para mí como persona. El altar se comienza a preparar el día antes con las imágenes de las reinas y los Reyes, se prenden las velas y se les ponen flores, en este año dedicadas a las víctimas de la violencia doméstica. Hay alusión a los juguetes, libros, herramientas, la sabiduría, el trabajo, hay una mascarilla y en esta edición, debajo de unas camas tenemos muchas cajitas de madera en representación de los niños que no pudieron llevarlas con yerba a La Respuesta”, detalló Ruiz a EL VOCERO.

“En la música tenemos dos cantantes, dos cuatristas, dos barriles, un bongó, un bajo, güiro y un coro con cuatro mujeres. Es una actividad bien familiar”, resumió.