Salma Hayek

"Eso ha sido maravilloso. Mis perros están felices, mis perros y mi búho están felices... Ay, pero hay momentos en los que ya no aguantas más!", dijo la mexicana sobre la pandemia. >Richard Shotwell/AP

Después de actuar en múltiples películas de Hollywood, dirigir y producir, es interesante saber qué atrajo a Salma Hayek a Bliss, un drama de ciencia ficción sobre universos paralelos que protagoniza con Owen Wilson.

"Leo muchos guiones, me mandan muchos guiones, y esta historia definitivamente es una historia diferente y está contada de una forma diferente. El director es súper interesante, yo ya era fan de ese director", contó la mexicana sobre Mike Cahill, cuyos créditos incluyen I Origins y Another Earth.

En Bliss, que estrenó ayer en Amazon Prime Video, Wilson interpreta a Greg Wittle, un recién divorciado que, tras un evento traumático al ser despedido de su trabajo, se encuentra con Isabel (Hayek) en un bar. Ella jura conocerlo y le dice que el mundo que los rodea es falso, una simulación, y esto lo lleva a separarse cada vez más de su vieja rutina.

Salma y Owen

La actriz describió como "super mandón" a Owen Wilson. >Hilary Bronwyn Gayle/AP

"Isabel es una científica que vive en un mundo quizás en el futuro en donde no hay problemas, todo es perfecto, todo es hermoso, pero la gente pierde la habilidad de apreciar las cosas. Entonces ella inventa una máquina cerebro que crea una simulación de diferentes mundos que son problemáticos y feos, para que la gente pueda viajar ahí a vivir problemas que después les van a hacer apreciar el mundo real", adelantó Hayek en una entrevista por videollamada desde Londres.

En el mundo simulado, que en el filme es nuestro mundo presente, Isabel vive en una carpa debajo de un puente donde uno de sus más grandes tesoros es un girasol. A veces, cuando no tiene nada de dinero, se prostituye. También está obsesionada con ingerir unos cristales que le dan poderes telequinéticos, cuyo gusto le comparte a Greg.

En una escena van a una pista de patinaje sobre ruedas y hacen que los demás patinadores se muevan a su gusto usando los cristales. Hayek contó que tuvieron que tomar clases para desoxidarse.

"Pensé que como patiné de chiquita me iba a acordar. De repente como que ya le agarré súper bien", reveló.

Para la actriz, fue maravilloso trabajar con Wilson en una historia donde el actor conocido por comedias como Zoolander y The Royal Tenenbaums pudo presumir sus dotes para el drama, pero confiesa que "es súper mandón".

"Nos reímos muchísimo, aunque estamos viviendo un momento intenso en la película. Nos reíamos todo el tiempo", recordó Hayek.

En medio de sus experiencias con los cristales telequinéticos, y a pesar de que llega a conocer el mundo bello de Isabel, hay una constante para Greg: el recuerdo de una hija que lo busca desesperadamente.

"Se puede ver como una película de sci-fi en donde en realidad existen dos realidades", dijo Hayek.

"Pero también te puedo decir que este es un concepto que le puede gustar mucho a los latinos, que también la película se trata del alma gemela, de encontrar el alma gemela, porque después de todo es una historia de amor y una historia de paternidad".

Hablando de vida en familia, Hayek publicó al comienzo de la pandemia una fotografía haciendo yoga con tacones sobre una mesa diciendo que a tres semanas de confinamiento ya se sentía desesperada.

"¡Cállate! Y no vemos para cuándo. Es lo peor de todo, no se ve para cuándo", comentó sobre el estado de emergencia que continúa casi un año después.

Las lecciones de la pandemia

Dentro de los "muchísimos" aprendizajes que le ha dado la pandemia, el más importante es la paciencia. También ha tomado como una bendición el poder pasar más tiempo en familia, haciendo cenas creativas y viendo programas juntos.

"Eso ha sido maravilloso. Mis perros están felices, mis perros y mi búho están felices", contó. "¡Ay, pero hay momentos en los que ya no aguantas más!"

Para Hayek, la pandemia ha provocado resultados similares a la máquina de simulación de Isabel en Bliss, que puede traducirse como dicha, felicidad, paraíso celestial.

El próximo año su aclamada película Frida, que ganó dos premios Oscar y le mereció una nominación a mejor actriz, cumplirá dos décadas de producida.

"¡Me queda un año!", comentó emocionada sobre el aniversario. Sobre el camino recorrido desde entonces, expresó que "simplemente el haber sobrevivido tantos años en este medio ya es gran mérito".