Ángel Iván Rivera Morales

Ángel Iván Rivera Morales lidera New Concept Barber Shop and Gallery. >Suministrada

En su promoción de artistas boricuas de la diáspora en Florida Central, el creador abstracto y curador Ángel Iván Rivera Morales, inauguró recientemente en New Concept Barber Shop and Gallery, la exposición Huis Clos: Jíbaro Elegy de Michael Irrizary-Pagán, un autodidacta de Nueva York, quien asegura que sus escuelas de arte fueron los pintores e individuos que encontró en la metrópolis y a lo largo de su vida y viajes.

Precisa Rivera Morales que en la familia de Irrizary-Pagán abundaban artistas y artesanos. Este nunca asistió a una escuela de arte formal y sus aulas fueron las muchas galerías de arte y museos de la ciudad. Le atrajo como curador su cuestionamiento continuo de las normas sociales, su discurso sarcástico y cómo presentaría su obra esclarecedora, pletórica de humor y seriedad.

Michael Irizarry Pagan

La cueva, es una de las piezas de Irizarry-Pagán incluidas en la exhibición. >Suministrada

“En sus trabajos intenta a través del uso de medios pintados, en collage o mixtos, que el artista debe ser la voz de su época. Dedica esta muestra a su fenecida compañera Victoria, con quien comparte un ‘amor constante más allá de la muerte’, como versaba Francisco de Quevedo”, expuso Rivera Morales.

Entre los logros de la galería, se encuentra la colección titulada Keepers of Heritage, presentada en espacios como el Museo de Arte Appleton, la Escuela de Arte Crealdé, el Museo y Jardines de Esculturas Albin Polasek, el National Museum of Puerto Rican Arts & Culture, en Chicago, y próximamente, en el Museo de Las Américas de Puerto Rico, fundado por don Ricardo Alegría.

“El arte es una carrera a largo plazo, que requiere un compromiso serio. No es un concurso de velocidad o popularidad. El arte que hacemos es un reflejo de nuestra alma. Los artistas estamos unidos a nuestros predecesores como eslabones de una cadena cultural. Tenemos que mantener viva esa serie y fortalecerla para las generaciones futuras. Es una pasión vivir con el arte, pero dominar el arte de vivir es un eterno enigma”, subrayó el curador a EL VOCERO.

Desde sus años universitarios, le emocionó el trabajo de artistas como Michelangelo, Goya, Kandinsky, Schiele y Anselm Kiefer. Entre sus inspiradores nombra a maestros boricuas como Rafael Rivera-Rosa, Martín García-Rivera, Carmelo Fontánez, Jaime Romano y Susana Herrero-Kunhardt.

Posteriormente, le influyeron profundamente obras de otros boricuas como Francisco Oller, Osiris Delgado, Francisco Rodón, Domingo García, Pablo Rubio y Noemí Ruiz.

De los de Orlando, tiene particular influencia de José M. Feliciano-Bonilla. Como muchos, se inició en colectivas y luego en exposiciones individuales por todo Puerto Rico.

“Empecé con dibujos animados y grafitis en mi juventud. Durante la secundaria comencé a trabajar como peluquero. Años después, me inscribí en la Universidad de Puerto Rico para obtener una licenciatura en Humanidades con mención en Bellas Artes. Al principio de mis años universitarios, descubrí que había nacido para ser artista. La guía de antiguos profesores que luego se convirtieron en amigos y colegas, me mostró el camino para comprender mi búsqueda”, recordó el entrevistado.

Añadió que “hago arte para calmar mi espíritu interior que pide ser escuchado. Sin él, estaría perdido e insatisfecho. El arte me salvó la vida”, recalcó.

Recientemente, el artista puertorriqueño y su obra Surviving Florida figuraron en la portada de la revista Orlando Business Journal, que circula en 43 ciudades de Estados Unidos. Tras la convocatoria, en la que participaron 14,000 personas, su óleo sobre lienzo fue escogido.

“Traduzco a partir de su título (Surviving Florida), contenido y sentido, que la pieza es sinónimo de la voluntad de asumir el reto de superar los obstáculos y desafíos que se presentan”, resumió.