Saudy y esposo

Iván Rivera continúa hospitalizado y el proceso de recuperación se extenderá por un año. >Archivo/ EL VOCERO

El derrame cerebral que sufrió Iván Rivera, enfrentó a su esposa, la periodista Saudy Rivera a la indiferencia e insensibilidad por parte de algunos miembros del componente hospitalario en Puerto Rico. Pero, también la llevó a atestiguar “el milagro que todos los días pedía de rodillas”.

La periodista se reintegró hoy al programa Nación Z (Mega TV, Z93 FM), tras cerca de un mes alejada de la pantalla y las ondas radiales, debido a la emergencia de salud protagonizada por el bombero de profesión, a quien le aguarda un “año duro”, como parte de su proceso de rehabilitación.

La comunicadora reveló entre valentía y lágrimas el calvario que vivió desde el pasado 19 de abril, cuando su marido comenzó a experimentar problemas con su lado derecho y al hablar. Entonces, decidió llevarlo a una sala de emergencias de un hospital en Condado, donde la guardia de seguridad que los recibió, se limitó a pedirle que tomara un número y esperara.

De ahí, se movió a la sala de emergencias del Hospital Cardiovascular, donde la experiencia no mejoró. Allí una doctora con “una indiferencia, insensibilidad terrible”, le dijo: “no te das cuenta, tiene un ‘stroke mija, un derrame cerebral”, al tiempo que le ilustró que habían otras dos personas en circunstancias similares y sin mucho que hacer, debido a que las máquinas para realizar un CT estaban dañadas.

Cabe destacar que una persona tiene poco más de tres horas en medio de una situación como la que experimentaba Rivera. Si era un evento isquémico, se podía aplicar una inyección para detener daño, mientras que si había sangrado – como fue su caso- el procedimiento es muy distinto.

Tras lograr trasladarlo al Hospital Menonita de Caguas, donde fue recibido en la Unidad de Stroke, comenzó su diagnóstico y estabilización. Tras varios días y nueve CT, Saudy accedió a que se le realizara una craneotomía, que “ayudó a que esa presión del cerebro se desbordara, saliera” y se extrajo casi el 50% del sangrado.

Sin embargo, en el ínterin Rivera fue entubado en dos ocasiones: una durante la craneotomía y luego a consecuencia de una neumonía.

“Papa Dios me concedió el milagro que todos los días le pedía de rodillas”, dijo entre lágrimas Saudy sobre la vida de su esposo, quien actualmente no cuenta con movilidad en su lado derecho y tiene un problema de afasia, que se está trabajando con terapia. La afasia es un trastorno del lenguaje que hace que se dificulte leer, escribir y expresar lo que se quiere decir.

"Quiero trabajar"

“Está consciente, tiene su lado izquierdo funcional, el lado derecho no está funcional, hay un problema de habla, que con terapia confiamos en el poder de Dios que siga haciendo su milagro de echar pa’ lante y que podamos tenerlo con nosotros como siempre”, precisó la madre de Valeria y Valentina, quienes han sido fundamentales en este proceso.

La también dueña de Sweets Gallery, recalcó la necesidad que tiene de trabajar para mantener a su familia y costear la recuperación de su compañero de vida, con quien renovó votos matrimoniales en junio de 2016, tras 15 años de relación.

“Quiero trabajar para echar pa’ lante a mi familia… No quiero que mis deudas me caigan encima… que cuando él regrese no sean más preocupaciones las que tenga encima”, añadió.

Iván, quien padecía de apnea del sueño, también era hipertenso crónico y lo desconocía, lo que incidió en el evento cerebro-vascular.

Actualmente, se encuentra hospitalizado en Manatí, bajo la supervisión de una batería de médicos que incluye neurólogo, fisiatra e internista, así como terapistas.

“Las proyecciones es de un año duro”, reconoció Saudy sobre el proceso de terapias de habla, ocupacionales y físicas.

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