Carola Garcia

La histrión forma parte de los filmes El quinceañero de la abuela y Las Camelias. >Suministrada

Actriz en todos los medios, dramaturga, guionista, catedrática auxiliar de la Universidad de Puerto Rico y hasta científica. Carola García es una artista colmada de tantos atributos que se describe a sí misma como “una mujer pulpo”.

“Soy como una mujer pulpo, porque toda la vida he hecho muchas cosas. Como profesora la tesis de mi doctorado es física cuántica y lleva por título La arquitectura del caos en el teatro de Arístides Vargas y sus resonancias en Puerto Rico. No es tan complicado, porque esa tesis la puede entender cualquier persona”, aseguró quien aplica al teatro el concepto de la física cuántica.

“Esta física viene de la ciencia tradicional, que dice que el universo no se puede medir con exactitud porque siempre hay espacio para la incertidumbre. La única certeza que tenemos en el cosmos es el cambio, porque el universo siempre está en expansión y en movimiento. Ahora estamos viviendo un momento histórico, donde la incertidumbre se ha instalado y eso se puede transportar al arte teatral”, subrayó a EL VOCERO.

En una conversación pletórica de contrapuntos y emociones, apunta proyectos suyos para niños y otro para adultos. Por las rutas cibernética presenta Libris, su personaje cuentacuentos. Este es sobre, como describe, una polilla vegetariana que se come los libros con los ojos y no con la boca. A través de su biblioteca estimula el amor por los libros para ‘niñes’. Lleva 20 años haciendo Libris por museos, plazas, teatros y desde su casa en la pandemia. Tiene a ‘niñes’ y ‘adultes’ de la Isla y de muchas partes del mundo que ven el programa.

“En 2020 escribí Blanco temblor, que voy a dirigir y actuar, que trata sobre Marina del Mar, una astrofísica boricua y paciente mental, que se encuentra con todos sus afectos, personajes de su vida y de su pasado. En esta pieza, trabajo el tema de la salud mental, la bipolaridad y el suicidio. Estoy en el proceso de producción. Asistimos a su tránsito hacia la sanación y la luz. Marina del Mar padece de una enfermedad congénita que no deja de temblar”, compartió.

Además, “estoy escribiendo Biología de papel: Vida práctica y teoría de actuación y la haré con mi voz experimental. Por si fuera poco, escribo un guion de una película detectivesca”.

“Publico también una columna en la revista Es Mental, que trabaja la salud mental y donde escribo Encarne…viva; pero que también es de cuando la carne está viva, llena de vida”, agregó.

Y reflexiona en torno a la forma del género teatral, al apuntar que una función de teatro es siempre la misma y diferente aunque diferente. “Tiene su propia naturaleza donde el actor nunca es igual. Estamos cambiando como artistas, un día podemos hacer una función de una manera, aunque estemos viendo la misma obra. En el universo está el cambio”, dice quien se desempeña como profesora hace 25 años.

García forma pate de las películas para cine pendientes por estrenar Las Camelias, de Paloma Saau; así como El quinceañero de mi abuela, de Eduardo “Transfor” Ortiz.

“Para verano tengo otra obra que es sobre un feminicidio y es una coproducción teatral Puerto Rico-Nueva York titulada Pájaros, de Jennifer Duprey, bajo la dirección de Luis Caballero”, detalló.

En la pieza da vida a Doris, “una mujer fuerte, bohemia que se pasa en la barra del pueblo y que cuando se divorcia, su hija se va a vivir con su papá y su madrasta. A los ojos del pueblo yo no soy una buena madre y al final entendemos por qué mi personaje es como es. Doris se parece un poco a la Blanche du Bois de Tennessee Williams, es como una Blache boricua, un personaje buenísimo”, anticipó.

También trabajan en la producción Gaby Saker, Magali Carrasquillo, José Caro y Belange Rodríguez, entre otros.

“Es la primera vez que trabajo con nuestra diáspora de Nueva York”.