La oración ha sido clave en el “renacimiento de Marisol”, a juicio de su amigo, el actor y director Gil René Rodríguez.

Colegas artistas, familiares y amigos, conforman dos grupos de oración, iniciados tras el accidente cerebrovascular sufrido por Marisol Calero.

“Este grupo nace con el renacimiento de Marisol, porque yo pienso que junto a ella, junto a su recuperación, ha estado la recuperación de todos nosotros. Nosotros nos hemos convertido en mejores personas, viendo el ejemplo que ella nos está dando de vida, de amor, de solidaridad. Porque si nosotros muy bien hemos estado con ella, ella ha estado muy presente en la vida de nosotros. Ella ha sido el motor. Ella nos levantaba todas las madrugadas a ver el amanecer, a orar, decretar, hacer visualizaciones de su salud, de su alegría, de su familia”, relató Rodríguez en entrevista con EL VOCERO.

A Gil y a Marisol los une una relación de complicidad artística y una amistad transformadora.

“La veo hablando ante ustedes y digo: ‘Cada vez estamos más cerca de que el gran milagro, la masa, lo vea’. Nosotros lo vemos en los pequeños detalles, pero pienso que el mensaje de Marisol va ser bien contundente, sobre todo, para las personas que piensan que nunca les ha pasado nada, como yo. No tengo padecimientos, soy una persona muy saludable y yo con Marisol he sanado muchas cosas que no sabía que tenía enfermas en mi”, reconoció el músico.

Gil Rene y Marisol Calero

A Gil René y Marisol Calero los une una gran amistad y complicidad artística. >Josian E. Bruno Gómez / EL VOCERO

Las iniciativas de oración están organizadas a través de chats digitales —aunque han tenido reuniones presenciales— ya que muchos de sus miembros no residen en la Isla, además de las restricciones que impone la pandemia del covid-19.

Las actrices Charytín Goyco, Iris Chacón, Wanda Sais, Cristina Soler, Linnette Torres, Maricarmen Avilés, Elia Enid Cadilla, Giselle Blondet y su tía, así como la Dra. Wanda Smith, son solo algunas de las figuras que han permanecido conectadas.

“Se han vuelto a unir una serie de espíritus tan maravillosos y nosotros nos hemos aprendido a conocer, porque yo no conocía esa parte de mis compañeros. Hemos cantado juntos, hemos decretado juntos, hemos visualizado juntos, no tan solo la salud de Marisol, sino la salud del grupo de oración, porque se ha convertido en una herramienta para atender las necesidades de otros compañeros y del país también”, abundó el artista.

La fuerza del amén y un día a la vez

El otro grupo es el de Mamma Mia! “Somos la familia azul y a las 11:11 de la mañana y a las 11:11 de la noche, enviamos un amén al chat. Ese amén siempre está presente y ha sido una reafirmación de que seguimos juntos en este viaje”, compartió el coreógrafo.

Como símbolo de esa unión de voluntades, portan la pulsera tejida en símbolo de “un día a la vez”.

“Es vivir con la expresión puesta en nuestra mano. No te desesperes, da un paso a la vez”, ilustró, al tiempo que recordó dos pérdidas de amistades cercanas, a consecuencia de eventos cerebrovasculares.

“Hablábamos de muerte diariamente, de actitudes ante la recuperación... Marisol, pienso que tuvo la oportunidad de ver lo que le está pasando a ella desde afuera, antes de que le sucediera y quizás, eso también le ha dado fuerzas para decir: ‘El final para mí va a ser diferente’”, opinó Rodríguez, quien también ha redimensionado su amistad con Calero.

En el grupo de oración, el también cantante suele terminar con una interpretación musical.

“He cogido los boleros clásicos, los he macheteado y les he cambiado la letra hacia la recuperación de ella. Han salido unas canciones tan y tan potentes, que yo sé que ella las siente y yo como vehículo, me siento más útil que nunca. He vuelto con Marisol al verdadero Gil René”, resumió antes de dejarle saber a su gran amiga y colega, que el piano “está en camino”, anticipando nuevos cánticos.

Editora de ESCENARIO. Graduada de la Escuela de Comunicación Pública de la Universidad de Puerto Rico. Cuenta con más 15 años de experiencia.