Huracán María

María azotó más de 786,000 viviendas el 20 de septiembre de 2017.

Aunque han pasado tres años desde que el huracán María azotó a Puerto Rico, miles de familias puertorriqueñas continúan viviendo bajo toldos azules y los municipios siguen enfrentando el mismo escollo: la lentitud en el desembolso de los fondos federales.

Así lo denunciaron este martes alcaldes del Partido Popular Democrático (PPD), quienes coincidieron en que la desconfianza del gobierno federal hacia el gobierno local ha afectado dramáticamente el proceso de recuperación de los municipios y las familias que aun viven bajo toldos azules.

“Sin duda el huracán María fue el evento catastrófico más retante para los municipios de Puerto Rico. Hay que añadir que los alcaldes durante el proceso de recuperación tuvimos que pasar muchos retos fuertes tomando en consideración que los primeros meses del evento catastrófico había una incertidumbre con relación a cómo se iba a trabajar o responder en el proceso”, dijo el alcalde de Villalba, Luis Javier Hernández.

Por ejemplo, mencionó el asunto de la apertura de las carreteras que quedaron obstruidas por objetos, ya sea árboles, derrumbes o postes del tendido eléctrico. Recordó que el gobierno había anunciado la contratación de compañías que nunca llegaron, por lo que enfatizó que fueron los municipios -junto a los ciudadanos- los que acudieron a abrir los caminos que quedaron obstruidos tras el paso del huracán.

“Todavía recordamos en nuestro interior la dificultad que pasamos los primeros meses para poder accesar a los suministros, a las ayudas y durante las primeras semanas sin duda fue el rol de los municipios para poder distribuir la primera ayuda a nuestra gente porque no había una conexión, una estrategia desarrollada para poder enfrentar el reto de la magnitud que hubo”, añadió el también primer vicepresidente de la Asociación de Alcaldes.

A tres años del huracán que impactó a Puerto Rico el 20 de septiembre de 2017, los alcaldes presentaron una radiografía al país de donde se encuentran los municipios en el proceso de recuperación, especialmente lo que respecta a los fondos de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés).

Precisamente, la alcaldesa de Salinas, Karilyn Bonilla Colón, mencionó que, si bien es cierto que María ha sido el huracán más devastador en la historia moderna de Puerto Rico, lo más triste y lamentable ha sido la falta de capacidad administrativa para manejar y agilizar el proceso de reconstrucción, aprobación y desembolso de los millones de dólares que aprobó el gobierno federal para la reconstrucción de infraestructura y hogares.

“La realidad es que hemos avanzado muy poco lamentablemente. Y esto se resume en que la desconfianza que siente el gobierno federal hacia el gobierno de Puerto Rico en términos del manejo de los fondos ha sido una de las mayores dificultades porque ha puesto un panorama mucho más restrictivo para el desembolso de los fondos. Han cambiado en un sinnúmero de ocasiones el proceso de reclamación de los gobiernos municipales ante el gobierno federal”, sostuvo.

Bonilla dijo que a esta situación se le suma el hecho de que había personas que no necesariamente tenían la experiencia en el manejo de los fondos o en los procesos de reclamación, lo que ha contribuido en cierta medida a que la mayoría de los municipios no hayan podido iniciar el proceso de reconstrucción.

“Se menciona a través de los medios de comunicación la aprobación de millones de dólares, pero los proyectos lamentablemente no lo hemos podido comenzar. A tres años de María, continúa Puerto Rico mucho más vulnerable que antes del huracán porque la mayor parte de la infraestructura que se afectó en términos de puentes, carreteras, derrumbes, áreas recreativas y facilidades comunales tanto del estado como de los municipios, no han podido ser reparadas”, precisó la también secretaria de la Junta de Gobierno de la Asociación.

En ese sentido, mencionó que miles de familias continúan con techos azules a través de todo Puerto Rico. Dijo que esto se debe a que, a tres años del huracán, no se ha aprobado el 100% de los proyectos que los municipios han reclamado ante FEMA.

Bonilla brindó datos específicos de los municipios de Salina, Villalba y Guayanilla, pero aseguró que esta situación se replica en prácticamente los 78 pueblos. Dijo que las administraciones municipales están reclamando a FEMA la reparación de carreteras, puentes, edificios públicos, facilidades recreativas comunales y áreas deportivas.

“Para darles el ejemplo del municipio de Salinas, nosotros tenemos 231 áreas afectadas, de las cuales FEMA me las consolidó en 127. De esos 127 proyectos, a esta fecha solamente nos han aprobado el 54% de los proyectos, aprobándonos $31 millones para atender esos aprobados a la fecha, pero solamente nos han desembolsado $1.4 millones. O sea que a tres años de María todavía no nos han aprobado el 100% de los proyectos y todavía no ha llegado el dinero para poder nosotros contratar y comenzar los proyectos de reconstrucción”, añadió.

En el caso de Villalba, explicó que se están reclamando 66 proyectos, de los cuales 47 ya fueron obligados, lo que representa el 71% de los proyectos. Se han obligado $31 millones en fondos para atender estos 47 proyectos, pero solamente han sido desembolsados $3.8 millones, afirmó Bonilla.

En el caso de Guayanilla, mencionó que se están reclamando 50 proyectos, de los cuales 25 han sido obligados, lo que representa el 50% de los proyectos aprobados. Se han obligado $23 millones para estos proyectos, pero solamente $8.5 millones han sido desembolsados.

“Esta gráfica lo que te dice es que a tres años de María todavía nosotros estamos inmersos en el proceso de reclamación, todavía no se han aprobado el 100% de los proyectos y todavía no nos han desembolsado el dinero para comenzar la reconstrucción en nuestros pueblos. Es bien importante mencionar esto porque se hablan de obligaciones aprobadas a los municipios, pero eso no significa que nosotros tenemos ese dinero disponible”, dijo.

Reconstrucción de hogares

En cuanto a la reconstrucción de hogares, dijo que el Congreso de Estados Unidos aprobó $19 mil millones al Departamento de la Vivienda a través del proyecto CDBG-DR, pero que tras el paso del huracán la mayoría de las reclamaciones que hicieron los ciudadanos al gobierno federal y FEMA fueron rechazadas o recibieron una cantidad que no fue suficiente para reconstruir sus casas. “Se estima que hay 25,000 personas en todo Puerto Rico que todavía tienen los techos azules”, sostuvo.

Bonilla dijo que, según datos publicados en el portal del Departamento de Vivienda, Salinas tiene 404 casos activos, pero solamente hay dos casas en el proceso de reconstrucción; y Guayanilla tiene 126 casos activos, pero solamente hay dos casas en el proceso de reconstrucción.

Por su parte, el alcalde de Guayanilla y segundo vicepresidente de la Asociación, Nelson Torres Yordan, que hay nueve municipios populares -Cabo Rojo, Lajas, Juana Diaz, Barceloneta, Vieques, Sabana Grande, Coamo, Quebradillas y Guayanilla- están en los tribunales en demandas con las compañías aseguradoras para reclamar los fondos y hacer todas las gestiones razonables para atender los daños del huracán.

“Lo que es la aprobación de proyectos ante FEMA se nos atrasa porque FEMA nos aplica el seguro completo en cada de las propiedades y hasta que no finiquitemos esa reclamación, pues nosotros no podemos ir al total de proyectos que están ante la consideración del tribunal. En el caso de Guayanilla serian 31 proyectos”, sostuvo.