Pierluisi
El gobernador Pedro Pierluisi. >Josian E. Bruno Gómez/EL VOCERO

Activistas contra la quema de carbón para generar energía en Puerto Rico solicitaron una reunión urgente con el gobernador Pedro R. Pierluisi, para discutir el cierre definitivo de la planta de carbón de la empresa AES, ante el alarmante aumento de contaminación proveniente de sus instalaciones ubicadas en Guayama.

Para Yanina Moreno Febre, portavoz del Campamento Contra Cenizas en Peñuelas, es importante que el gobernador entienda la condición crítica de salud y contaminación producida por la planta de carbón.

“Sabemos que Pierluisi fue cabildero de la AES, pero ahora es el gobernador de Puerto Rico y como tal tiene que velar por la salud de todas las personas en nuestras comunidades. Queremos que entienda que la AES está envenenando el agua, el aire y la tierra en el país. Esa empresa carbonera pone en peligro diariamente la salud y la vida de miles de personas”, manifestó Moreno.

Mientras, Alberto Colón del Valle, líder de la comunidad Miramar, en Guayama, explicó que la situación con la planta de carbón “es insostenible. La AES fue multada por la EPA (Environmental Protection Agency) por contaminar en varias ocasiones con cenizas tóxicas de carbón los humedales cercanos a la planta y ocultar esa información; el polvo de sus residuos peligrosos llega diariamente de sus instalaciones a nuestros hogares”.

Agregó que “se les ordenó cubrir su montaña de cenizas antes del paso de los huracanes Irma y María y se negaron; y contaminaron el acuífero en el área de la planta con metales y químicos tóxicos y peligrosos. Esto es insostenible para la vida misma de nuestras comunidades y el ambiente”.

“Queremos que el gobernador sepa sobre los estudios que indican que en Guayama, especialmente las comunidades más cercanas a la carbonera, estamos viviendo una precaria situación de salud y que, si no toma acción al respecto, muchas personas continuarán enfermando y muriendo de cáncer y otras enfermedades respiratorias”, añadió.

Los líderes ambientales aseguraron que seguirán luchando para cerrar la planta, monitorear los lugares donde AES ha enterrado su basura radiactiva y lograr que la empresa se haga responsable por el daño causado a las personas y el ambiente.