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La comunidad universitaria continúa a la espera de la designación formal. > Archivo / EL VOCERO

Ante los retos que encara la Universidad de Puerto Rico (UPR) —con recortes presupuestarios y aumentos en el costo de la matrícula— la comunidad universitaria espera por el nombramiento del presidente interino del primer centro docente del País.

EL VOCERO recogió expresiones de los portavoces de organizaciones de estudiantes y profesores y de un miembro de la Junta de Gobierno de la UPR, quienes hablaron sobre el cambio de mando que se avecina ante la destitución de Jorge Haddock, que se hará efectiva el 31 de julio.

Ayer fue cancelada la reunión extraordinaria de la Junta de Gobierno, en la cual se elegiría al nuevo presidente interino. Aunque el Comité de Búsqueda y Consulta de la Junta había emitido un informe en el que se recomendaba el nombramiento del exrector del recinto de Utuado, César Cordero Montalvo, el recomendado no contó con los votos necesarios.

Cordero Montalvo y la catedrática en Química del recinto de Río Piedras, Ingrid Montes González, fueron los dos candidatos que pasaron a la segunda ronda en el proceso de evaluación de la Junta. Ambos habían sido entrevistados por el comité.

Estabilidad en el sistema

El secretario interino del Departamento de Educación (DE), Eliezer Ramos Parés, expresó que están confiados “en que el proceso de consulta traiga buenos resultados a la mesa de trabajo. Cuando la Junta entienda que está lista para hacer ese nombramiento, se lo va a anunciar al País”.

Puntualizó que “como Junta de Gobierno tenemos una responsabilidad de encaminar los trabajos de la universidad y de mantener el funcionamiento de la universidad, pero de una manera responsable”. Para Ramos Parés, la persona que tome las riendas de la institución debe ser alguien que “le dé estabilidad al sistema y a la distintas comunidades”.

Portavoces de organizaciones universitarias coinciden con la idea de que la persona elegida sea una persona que brinde estabilidad, pero que también sepa escuchar a la comunidad, al personal docente y que esté dispuesto o dispuesta a defender el presupuesto de la institución.

Entienden, además, que la persona que presida de manera interina la UPR debe contribuir a una transición ordenada, donde se allane el camino a la búsqueda de un presidente en propiedad y que esté abierto al diálogo.

El profesor Emilio Pantojas, catedrático de Sociología del recinto de Río Piedras, planteó que presidir la institución no es fácil, sobre todo cuando se le ha quitado a la universidad más de la mitad de la aportación del gobierno a su presupuesto.

Desde 2017 al presente, se le ha recortado a la universidad un total de $333 millones.

“Por lo tanto, ser presidente es muy difícil porque no hay manera de ganar. La Junta (de Control Fiscal) por un lado está pidiendo que se cambie el sistema de pensiones a uno de beneficios fijos, a un sistema de aportación y quiere también que recorten el plan médico, cosa que es una gran injusticia porque los profesores y empleados universitarios ganan muchísimo menos que sus contrapartes en los Estados Unidos”, apuntó.

Presentan sus preocupaciones

El presidente de la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios (APPU), Ángel Rodríguez Rivera, indicó que lo que le preocupa es que la persona que llegue a dirigir la universidad —aunque sea de manera interina— pueda hacer lo que entiende no ha hecho ni la Junta de Gobierno ni Haddock, que es defender el presupuesto de la UPR, además de hacer la exigencia al gobierno central y a la junta fiscal.

“Aparte de eso, nos parece extremadamente importante que este interinato conduzca a un proceso de búsqueda y consulta para escoger una presidencia en propiedad que cuente con la comunidad universitaria. Con demasiada frecuencia, las presidencias de la universidad responden a intereses político-partidistas, a los procedimientos y los procesos de consulta y búsqueda no se les hace caso”, afirmó Rodríguez Rivera.

En cambio, la presidenta de la Hermandad de Empleados Exentos No Docentes (Heend), Jannell M. Santana Andino, expuso que la preocupación mayor que tienen es que permanezca en la universidad el equipo de trabajo del presidente saliente.

“Tan responsables fueron unos como los otros de todo lo que ha pasado en la universidad. La alta gerencia de la UPR tomó unas decisiones nefastas”, afirmó, y resaltó que la negociación colectiva está estancada y que los reclamos de la Heend nunca fueron atendidos.

Falta de consenso

Ante la falta de consenso para elegir al presidente interino, ayer se informó que el comité de búsqueda continuará los trabajos con la intención de tener un informe de recomendación antes del 31 de julio.

La vicepresidenta de la Junta, Mayda Velasco, aseguró que tuvieron “una discusión amplia sobre un informe preliminar y continuaremos con los trabajos para poder presentar prontamente un informe final con nuestras recomendaciones definitivas para la Junta de Gobierno”.

En cambio, el presidente de la Junta de Gobierno, Emilio Colón, añadió que la meta sigue siendo identificar “a un candidato de consenso que tenga amplia experiencia administrativa, historial de servicio en nuestro centro docente y la capacidad para acometer los retos fiscales y operacionales que enfrenta la institución, entre otros criterios que son clave en esta coyuntura en la que se encuentra la UPR”.