Infected patient in quarantine lying in bed in hospital, coronavirus concept.
De las 3,003 muertes por covid-19 reportadas ayer, el 31% tenía más de 80 años de edad. >Suministrada

Las 3,000 personas que han muerto a causa del covid-19 en la Isla —y los que mueran antes que termine la pandemia— tienen el efecto en la demografía de alterar la expectativa de vida en la Isla y en el resto del mundo.

El demógrafo Raúl Figueroa explicó que ya en Estados Unidos se redujo la expectativa de vida en varios años a causa de las muertes provocadas por el covid-19.

En Puerto Rico, indicó, el Departamento de Salud no ha actualizado la edad de 79 años como la edad promedio que viven los boricuas, y no descartó que eventualmente se actualice la expectativa de vida.

“Ahora mismo covid-19 está entre las primeras cinco causas de muerte. Como la mayoría de la gente que está muriendo son personas mayores, no va a tener un efecto tan fuerte en el futuro de la población o la fuerza trabajadora. Pero sí, obviamente hay muchas de esas muertes que podían prevenirse, pero ocurrieron”, expresó.

“Ahora está muriendo gente un poco más joven —que son los no vacunados— y ahí vamos a tener un efecto mayor en la expectativa de vida”, apuntó

El Departamento de Salud reportaba ayer el total de 3,003 muertes por covid-19. De estas, 946 —31% de los fenecidos— tenían más de 80 años de edad. Salud ha reportado 783 personas fallecidas por covid-19 entre las edades de 70 a 79 años, y otras 576 muertes entre 60 y 69 años de edad. El 14% de las personas fallecidas están entre 50 y 59 años y otro 6% está entre 40 y 49 años de edad.

“Desde 2011 el Departamento de Salud no ha actualizado la edad de 79 años como expectativa de vida. Puede haber un efecto en bajar la expectativa a una menor. En Estados Unidos ya vimos que bajaron la expectativa de vida. Ellos lo dividen por raza y ya lo han bajado dos o tres años. Eso vuelve y se recupera cuando termine la pandemia o cuando se normalice, pero como quiera que sea, baja momentáneamente”, afirmó.

Figueroa señaló que otro factor en las muertes es que muchas personas dejaron de ir a los hospitales y citas médicas por miedo a los contagios, lo que provocó algunas muertes que pudieron prevenirse.

“En Puerto Rico la gente muere de enfermedades crónicas y degenerativas. Esto (el covid-19) es una enfermedad infecciosa que está entre las primeras causas de muerte y hay que trabajar duro para que no ocurra esto porque esto va a durar varios años y hay que trabajar para que la gente entienda que esto va a durar unos años”, advirtió.

Esperanza de que bajen los números

Marcos López Casillas, gerente de investigación del Puerto Rico Public Health Trust, expresó que si no cambian las medidas que se han tomado en la Isla, los números de contagio deben seguir en reducción. Aunque podrían reportarse días con muertes en los dos dígitos, su expectativa es que estos números comiencen a bajar nuevamente. La positividad del virus, que había ya superado el 11% en la Isla, estaba ayer en 7.1%.

“Es una positividad relativamente alta, pero hemos estado bajando porque estuvimos en 11%. A medida que tengamos casos en la población vulnerable —que es la que tiene más de 60 años— si estas personas llegan al hospital y entran a intensivo, es probable que se conviertan en fallecimientos”, aseguró.

“Pero las hospitalizaciones están bajando y eso es algo bueno. Las muertes mañana pueden volver a 10 o 15 porque tenemos 100 personas en intensivo”, añadió.

La positividad, sostuvo López Casillas, baja lentamente y responde a la continuidad de los esfuerzos de vacunación y a las medidas restrictivas.

“Se supone que los casos empiecen a bajar. Si la positividad baja al punto que tiene que bajar, vamos a ver lo mismo en hospitalizaciones y fallecimientos, que tardan más por los procesos del virus”, explicó.