Carmen Ana González

La secretaria del Departamento de la Familia, Carmen Ana González Magaz, preside el Comité PARE. >Archivo/EL VOCERO

El “currículo” con perspectiva de género ordenado por el gobernador Pedro Pierluisi se extenderá a todas las materias educativas que se impartan en las escuelas del País, en lugar de limitarse a solo un curso.

El Comité de Prevención, Apoyo, Rescate y Educación de la Violencia de Género (Comité PARE) tiene a su cargo la iniciativa que comenzaría a partir del nuevo semestre escolar en agosto.

Carmen Ana González Magaz, presidenta del Comité PARE y secretaria del Departamento de la Familia, declaró que “se estaría comenzando a implementar cuando las clases comiencen —ya sea presencial, híbrido o ambas—, pero la realidad es que, lo que es perspectiva de género, es algo que no necesariamente tiene que ser un currículo o una clase. Es la manera de socialización, es la integración y la implantación y en todas las maneras de aprendizaje”.

La directora ejecutiva de Proyecto Matria, Amárilis Pagán Jiménez, explicó que la perspectiva de género no se refiere a temas de sexualidad ni se relaciona a la comunidad Lgbtqia+, sino que tiene como fin enseñarle a la niñez que el género no limita sus capacidades ni debe dictar sus intereses.

“No va a haber una clase sobre perspectiva de género. Lo que se supone que ocurra es que la manera en que se dan todas las materias es que tomen en cuenta las aportaciones de las mujeres y cómo los roles estereotipados de género limitan a las niñas. Que se sepa que nuestros niños y niñas pueden ser astronautas, plomeras y doctoras, sin importar su género y que eso se integre de una manera más natural”, esbozó Pagán Jiménez, quien forma parte del Comité PARE.

Uno de los retos que enfrenta el comité es la ausencia del secretario en propiedad del Departamento de Educación. Desde el 23 de abril Eliezer Ramos Parés ocupa la secretaría de la agencia de manera interina, ya que el Senado rechazó las dos candidatas que sometió el gobernador para ocupar el cargo, Elba Aponte Santos y Magaly Rivera Rivera.

González Magaz aseguró que la perspectiva de género es uno de los temas en la cargada agenda de trabajo del Comité PARE, que tiene pendiente una segunda vista pública el 25 de junio para recibir el insumo de organizaciones sin fines de lucro, otras instituciones y sobrevivientes de violencia de género. El encuentro será en el Centro de Convenciones de Vega Alta.

Revisión profunda

Los trabajos del Comité PARE no se detienen en la perspectiva de género. En lo que resta del mes de junio se espera la aprobación de tres nuevos protocolos gubernamentales y la tarea de uniformar los datos recopilados en el sector público sobre la violencia contra las mujeres.

Los protocolos que se encuentran en proceso de revisión final son: el manejo interagencial de situaciones de violencia de género, la supervisión electrónica (grilletes) desde las agencias y el proceso a seguir para el manejo de la muerte violenta de mujeres.

El comité creó una gráfica o flujograma para establecer la cadena de responsabilidad al atender casos de violencia de género en agencias como Vivienda, Salud y otras, sumado al componente de seguridad.

“Eso no lo podíamos hacer con prisa, porque estábamos haciendo un trabajo que tuviera vida más allá y que se implementara su cumplimiento. Había que evaluar los protocolos vigentes, revisarlos y descartar los que no servían. Eso, para mí, es una de las cosas más importantes, junto al flujograma”, afirmó Pagán Jiménez.

El Comité PARE fue creado en enero y está compuesto por 12 subcomités que abordan áreas de política pública, legislación, seguridad, vivienda y educación, entre otros. Estos grupos se reúnen una vez a la semana y luego presentan sus hallazgos en la reunión mensual del pleno, a partir de la cual se elabora el informe público.

El informe de mayo establece que el Instituto de Estadísticas da los toques finales a un nuevo portal con datos actualizados sobre la violencia de género en Puerto Rico y Estados Unidos. También habla de elaborar legislación para que las víctimas de violación mantengan el tracto vivo del proceso de análisis de los ‘safe kits’, que se utilizan para detectar evidencia de agresión sexual.

“Lento no ha sido. La realidad es que para que todo quede bien, efectivo, ágil y que se cumplan con todas las necesidades reales —no superficiales y no generales, sino individuales y particulares— hay que hacer las cosas también con calma y con mucho cuidado”, subrayó González Magaz.

Como parte de la agenda de trabajo, el Comité PARE ha evaluado la Alerta Rosa, creada para informar los casos de desaparición y secuestro de mujeres en 2019, pero que se activó por primera vez este año a partir de la desaparición de Keishla Marlen Rodríguez Ortiz, el 30 de abril, y quien luego fue encontrada sin vida.

La segunda vez en que fue activada fue para informar el secuestro de la legisladora municipal Ana Esther Ponce Rosa, el 9 de junio pasado.

A juicio de González Magaz, la alerta ha sido efectiva.