ancianos pruebas
Los hogares de adultos mayores reclaman mayores gestiones de prevención del gobierno para evitar los brotes de contagio. >Carlos Rivera Giusti/ EL VOCERO

El Departamento de Salud realiza pruebas de covid-19 en los hogares de adultos mayores cuando detecta que hay algún contagio, pero no de manera rutinaria para prevenir brotes como los que se han registrado en las últimas semanas en al menos 26 centros en la Isla.

Así lo denunció la presidenta de la Asociación de Dueños de Centros de Cuidado de Larga Duración, Juanita Aponte, quien indicó que muchos hogares han optado por hacer pruebas de antígeno de manera privada. Ese costo, según dijo, pasa en algunas ocasiones a los planes médicos de los envejecientes. En el caso de los empleados es diferente porque si el seguro no lo cubre, los hogares tienen que costear las pruebas.

“Hay que buscar hacer algo más y algo que nos haga dormir tranquilos, que son las pruebas de cernimiento. En este momento estamos haciendo pruebas de manera privada. El Departamento de Salud volvió a establecer un programa que tenían para hacer estas pruebas, pero de una manera limitada. A nosotros nos gustaría que lo hicieran como antes para poder llegar a más hogares en menos tiempo y que sean más de prevención”, expresó Aponte en entrevista con EL VOCERO.

Dijo que en la última comunicación que tuvieron con Salud el mensaje fue que harían las pruebas si detectaban algún caso. “Para mí eso es remediativo y no preventivo. Las pruebas preventivas son para identificar si hay algún caso para tomar otra medida. Sería bueno que Salud volviera a retomar las pruebas como antes”, señaló.

Cuando la pandemia comenzó y con ello los contagios en los hogares de ancianos, la estrategia de Salud incluía pruebas seguidas en estos lugares.

Luego, cuando bajaron los casos por la vacunación se dejaron de hacer pruebas preventivas.

“Antes tenían un ‘crew’ grande y podían hacer las pruebas con mayor frecuencia y no tenían que tener un caso positivo para que vinieran. Tú podías llamar y pedías la visita o te la ofrecían. No es que tengan que venir todas las semanas, pero la podemos alternar con las que hacemos en laboratorios privados”, señaló.

La situación también se complica para los hogares debido a que algunos trabajadores no tienen plan médico que cubra las pruebas, y el peso económico cae sobre los dueños. En el caso de los residentes es distinto porque la mayoría tienen plan médico con cobertura para pruebas de coronavirus.

“Los trabajadores también son un foco de riesgo, más que el residente que no sale. No puedo prescindir de ellos porque la industria es de servicio. Esa es una forma de detectar que no sigan surgiendo tantos brotes que se dan porque no se sabe cuándo una persona está positiva”, sostuvo.

Sin embargo, estableció que son muy pocos los hogares con la capacidad económica para asumir los costos para realizar pruebas preventivas a empleados o residentes. “Hay hogares que no tienen tantos recursos y buscan otras formas de prevención como el uso de más alcohol (para la desinfección)”, añadió. 

Aponte favoreció que se mantengan las visitas a los residentes en medio del repunte, aunque con medidas más rigurosas de distanciamiento social. “La cifra de brotes es real y si no se empiezan a tomar medidas rápidas, pues van a seguir en aumento los casos”, agregó.

En declaraciones escritas, Salud indicó que “la situación epidemiológica en los centros de cuidado está siendo atendida con prioridad” con “vigilancia activa”. “Todos debemos reforzar las medidas de protección y limpieza para evitar contagios. Insistimos en la vacunación de los residentes, los empleados y visitantes”, expresó la agencia.

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