Hospitalizaciones, coronavirus, pandemia

En el punto más alto de hospitalizaciones por covid-19 en Puerto Rico, la cifra rondó los 600 casos. >Suministrada

Puerto Rico alcanzó hoy, lunes, las 3,003 muertes por covid-19 desde que comenzó la pandemia en marzo del año pasado, luego de que el Departamento de Salud reportara cinco decesos adicionales por el virus.

Según se indica, las muertes ocurrieron entre el viernes y el día de ayer, domingo.

Mientras, se registraron 339 nuevos casos positivos entre confirmados y probables. El portal de la agencia aclara que “el número de casos de covid-19 adicionales confirmados, desde el último informe no implica que estos casos corresponden a las últimas 24 horas”.

Se indicó que el total de nuevos contagios incluye casos con muestras tomadas del 28 de agosto al 11 de septiembre.

Demografía de fallecimientos:

Región Bayamón

  • Hombre de 43 años

Región Caguas

  • Mujer de 70 años

Región Fajardo

  • Hombre de 61 años

Fuera de PR

  • Mujer de 78 años

Región Mayagüez

  • Hombre de 82 años

Ahora, el total de casos confirmados por prueba molecular (PCR) asciende a 146,681 luego de sumar 223 casos.

Los casos probables suman 30,407 con 116 nuevos contagios.

Por otro lado, el portal reflejó 354 hospitalizados por el covid-19, nueve pacientes menos que en las pasadas 24 horas. Se dividen en 335 adultos —100 en intensivo y 71 conectados a ventilador— y 19 pacientes pediátricos -dos en intensivo.

¿Cómo va la vacunación en la Isla?

Vacunación

Hasta hoy, cinco menores de edad habían fallecido por causa del virus. Entre ellos una menor de 13 años que tenía condiciones de salud preexistentes. “Esta joven se admitió al hospital antes de que se autorizara la vacuna (para los menores de 12 años en adelante). Creo que cumplió los 13 años en mayo. Llevaba bastante tiempo hospitalizada y mucho tiempo en la unidad de intensivo”, explicó la principal oficial médico del Departamento de Salud, Iris Cardona luego del deceso. La muerte de la niña ocurrió en el mes de junio.

El 3 de septiembre de 2020, Ángel José Santiago de Jesús, fue recluido en un hospital en Cayey tras contraer covid-19. El joven de 16 años estuvo poco más de un mes con complicaciones del mortal virus y el 29 de octubre del año pasado, falleció en le Centro Cardiovascular.

Ambos menores fallecieron antes de que la vacuna estuviera disponible para los ciudadanos de su edad.

Entre los más de 3,000 fallecidos se encuentra el veterano periodista, Efrén Arroyo Torres. Su muerte sorprendió al país a principios del mes de agosto. Según explicó su hijo, Efrén Arroyo, a EL VOCERO, su padre llevaba semanas sintiéndose mal. El día de su deceso iba a visitar al médico. Efrén no estaba vacunado contra el virus.

La vacuna reduce la probabilidad de morir mortalidad

En diciembre del año pasado Puerto Rico comenzó a administrar las primeras dosis de la vacuna de covid-19. En aquel entonces la población de adultos mayores era la prioridad del gobierno, ya que desde el comienzo de la pandemia se advirtió que era la población de mayor riesgo.

En septiembre, el Departamento de Salud comenzó a divulgar el estatus de vacunación entre los fallecidos. Hasta hoy, unas 93 personas que no estaban vacunas fallecieron por el virus.

A pesar de los esfuerzos que ha hecho el gobierno para que la mayor cantidad de ciudadanos se vacune contra el virus, todavía hay grupos que se resisten a la vacuna. La resistencia ha provocado que los contagios aumenten y así la mortalidad.

Con la llegada de la variante delta al País, Puerto Rico ha enfrentado una de las peores olas desde que comenzó la pandemia. De hecho, agosto cerró como el mes con más muertes desde marzo 2020.

El gobernador ha lamentado la muerte de todos los que han fallecido por complicaciones relacionadas al virus.

“Cada fallecimiento es terrible. Le parte el alma a uno y obviamente estamos totalmente enfocados en la vacunación. Sabemos que la vacunación es la solución. Por otro lado, estamos tomando todas las medidas que debemos tomar para asegurarnos de que la población cumple su parte”, dijo el gobernador Pedro Pierluisi semanas previas a alcanzar las 3,000 muertes.