Departamento de Justicia

ARCHIVO/EL VOCERO> Josian E. Bruno Gomez 

La coordinadora de las Unidades Especializadas de Violencia Doméstica, Delitos Sexuales y Maltrato a Menores, fiscal Laura Hernández Gutiérrez, aclaró que la no radicación de cargos en dos casos pendientes de menores muertos a golpes no significa que el Departamento de Justicia mantiene ambas pesquisas en el limbo.

Las expresiones de la fiscal surgen a raíz de información publicada por EL VOCERO sobre casos que aguardan por la determinación de fiscales para su radicación, entre los que se encuentran el de una niña de 3 años de edad, que murió el 6 de marzo del 2021 y el de un infante de 4 meses, ocurrido el 22 de julio del pasado año, ambos por maltrato físico según revelaron las autopsias.

“Un informe de autopsia no señala la parte culposa, sospechosa o acusada en un caso. Si existe un protocolo de autopsia o existe un informe de autopsia, claramente es importante en una investigación, pero no lo es todo”, sostuvo la funcionaria en referencia a las muertes de los menores.

Dijo que ambos casos están siendo investigados por las unidades especializadas: la unidad especializada de San Juan y la unidad especializada de Carolina. “Actualmente, se encuentran con entrevistas pautadas y gestiones de investigación. No es cierto que estas investigaciones están paralizadas ni engavetadas. Son casos activos que requieren de investigación profunda y que los fiscales sean cautelosos en la evaluación, entrevistas y conclusiones”, detalló la fiscal sobre los incidentes reportados hace 626 días y 488 días, respectivamente.

Hernández Gutierrez explicó además que el proceso investigativo que conduce la Policía es distinto a la pesquisa que Justicia lleva a cabo, pues los fiscales buscan que la evidencia que un juez examinará para determinar si el imputado del delito es culpable sea sustancial para convencerlo más allá de duda razonable de que el delito se cometió y la persona es la que realmente lo hizo. Sin embargo, no precisó la razón por la que ambas investigaciones no han concluido ni cuánto le falta por indagar en ambos casos, pues indicó que está impedida de comentar dado que las pesquisas aún están en curso.

“De ordinario, estos casos de asesinato que se cometen contra menores requieren, no solamente de informes de patología forense y de evidencias, sino también de testimonios. En términos policiacos, usted puede tener un caso esclarecido, pero para fines del Departamento de Justicia, nosotros tenemos el rigor de probar el caso más allá de toda duda razonable. Cuando yo firmo una boleta o una autorización para someter cargos, yo debo tener la certeza de que yo tengo la prueba para prevalecer en un juicio con un criterio de más allá de todo lo razonable. Por eso, es un poco fuera de contexto decir que hay un caso que está listo a nivel policiaco, pero, realmente, quien determina que el caso está listo es el fiscal, que tiene el caso bajo su investigación”.

Los casos

En el caso de la niña, su mamá Glorimar Nieves López, la llevó al CDT Dr. Arnaldo J, García, en el Residencial Llorens Torres, en Santurce, donde murió mientras era atendida. La doctora Loraine López, patóloga del Instituto de Ciencias Forenses certificó que la muerte fue resultado de los golpes que la niña había recibido.

El caso quedó en manos de las fiscales Irisel Collazo y Valeria Malavé, de la Unidad de Delitos Sexuales y Maltrato de Menores de la Fiscalía de San Juan, pendiente a radicación. Según el listado, la prueba está completa para su presentación ante un juez.  El padrastro de la menor fue arrestado el día de los hechos por otros delitos.

El 22 de julio del pasado año, agentes de la División de Homicidios del CIC de Carolina, investigaron la muerte de infante Dylan Emir Chernoff Quiñonez, 4 meses de nacido, quien vivía con su mamá en un apartamento en Loíza Valley.

El niño fue llevado al hospital Dr. Center, en Carolina, con problemas respiratorios y trasladado a Centro médico. La Dra. Hilada Díaz confirmó que el infante presentaba golpes en diferentes partes del cuerpo y fractura craneal. El menor falleció el 16 de septiembre de 2021, determinándose como causa de muerte por síndrome de niño maltratado.  Tenía golpes en distintas partes y fractura craneal.

El caso está pendiente de que el fiscal Jesús Peluyera, se reúna con la patóloga doctora Eda Rodríguez, que realizó la autopsia hace meses. 

Mientras tanto, la fiscal Hernández Gutiérrez pidió “indulgencia en cuanto a que nos permitan el espacio de continuar la investigación” y elogió la labor de los fiscales de la agencia que trabajan para “intentar y tratar de esclarecer y procesar efectivamente estos casos de ambos niños que fueron brutalmente asesinados”.

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