Estatua del gallo

Esta es la estatua del gallo que fue develada el sábado en una actividad especial y que ha sido motivo de críticas.

El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, destacó ayer los atributos turísticos del Capitolio para justificar el gasto de fondos públicos de la Superintendencia del Capitolio en el polémico monumento del gallo de pelea y la nombrada Plaza de los Creyentes, ambos ubicados en el distrito capitolino.

El líder senatorial participó en la mañana de una vista pública de nombramiento que no fue convocada por la Oficina de Prensa del Senado en el calendario de actividades del día. Allí atendió a algunos miembros de la prensa que cubren el día a día de la Casa de las Leyes.

Descartó, por ejemplo, que la construcción de una Plaza de los Creyentes a un costo de $204,630 en fondos públicos implique una violación a la separación de iglesia y estado que ordena la Constitución de Puerto Rico. Mientras que sobre el monumento del gallo —que estrenó el pasado fin de semana en un Mercado Agrícola— no precisó cuál fue el gasto de la Superintendencia del Capitolio por la pieza en bronce.

“Ellos (la Superintendencia del Capitolio) decidieron organizar el evento, hubo auspiciadores de la empresa privada y todo tuvo un costo de $36,000. Habrá quien está a favor y quien estará en contra. Me parece que hay que poner en perspectiva que este recinto es visitado por cientos de miles de turistas del extranjero y cientos de turistas locales que vienen de excursión al Capitolio”, dijo.

El costo del monumento del gallo no ha sido especificado por la Superintendencia del Capitolio, que en un comunicado de prensa a través de la red social Facebook se ha limitado a mencionar que el evento en general costó $36,000. La estatua tiene un mensaje en inglés y en español que dice que es en honor al “Deporte de los Caballeros, cultura y tradición puertorriqueña” y tiene la insignia de Rivera Schatz.

“Todo lo que se hace aquí es con fondos públicos y habrá quien estime que eso está bien y habrá quien estime que eso está mal”, expresó el presidente legislativo, quien negó que la Superintendencia del Capitolio responda al Senado o a la Cámara.

“Tienen autonomía fiscal, presupuestaria y con toda la personalidad jurídica independiente”, agregó.

El costo de la Plaza de los Creyentes aumentó por $15,000 luego de que el superintendente del Capitolio, José Jerón Lassalle, solicitara la construcción de una base de hormigón, enchapada en granito, para enclavar una escultura que adquirió esa entidad. Ayer tampoco se conocía el costo de la estatua adquirida para la base donde originalmente se iba a construir una fuente. El contrato inicial por la construcción de la Plaza de los Creyentes fue poco más de $189,000, y se elevó tras una enmienda realizada el mes pasado.

Cuando los miembros de la prensa cuestionaron a Rivera Schatz sobre la enmienda al contrato, insistió en que el Capitolio recibe a miles de turistas al año. “¿Queremos que cuando lleguen a San Juan (los turistas) vayan solamente el casco del Viejo San Juan y nada más que ver? Hay quien puede criticar y hay quien no. El que quiera vivir con esa angustia pues yo no tengo problema”, señaló.

Opinó que la construcción de la plaza no “promociona” alguna religión en particular. “El creyente es un sector abierto y el que tiene diversidad también puede disfrutar la plaza”, indicó.

Para agosto el Código Civil

En otros temas, Rivera Schatz anticipó que de no poder atenderse el Código Civil en lo que queda de la presente sesión legislativa que culmina el 30 de junio, la cámara alta lo verá a principios de la próxima sesión que comienza en agosto.

“En la inmensa mayoría de lo que está en el Código estamos de acuerdo. No hay mucha controversia. Es posible que haya dudas o reservas en uno que otro artículo, pero no creo que sean insalvables. Sino lo logramos hacer antes del 30 de junio, que ya veremos qué pasa, pues será a principios de agosto”, dijo.