Suzanne Roig

Suzanne Roig, directora ejecutiva de Assmca.

Con la llegada de un medicamento de fácil aplicación, se buscarían frenar las muertes por sobredosis de opioides —específicamente fentanilo— registradas dentro de las cárceles del País en los últimos dos años.

Así lo afirmó ayer a EL VOCERO Suzanne Roig Fuertes, directora de la Administración de Servicios de Salud y Contra la Adicción (Assmca) durante la conferencia denominada Encuentro Multisectorial para Atender el Alerta por Sobredosis de Opioides en Puerto Rico.

“Desde el 2017 alertamos sobre esta droga (fentanilo) que comenzó en el área oeste específicamente en Mayagüez. Según ha informado la DEA (Administración Antidrogas Federal) este opioide se está mezclando con todas las drogas que se venden en la calle”, indicó Suzanne Roig Fuertes, quien aseguró que en la Isla no existe una crisis por sobredosis de opioides.

A preguntas de este diario, Roig Fuertes no supo precisar la cantidad de muertes registradas por sobredosis de opioides en el País, pero detalló las ejecutorias que lleva a cabo su agencia en colaboración con el Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR), en las cárceles desde hace poco más de un mes.

Respuesta rápida

“Estamos orientando y adiestrando tanto a la administración del DCR, como a los guardias penales sobre el medicamento Naloxone y su aplicación vía nasal. Si la persona sufre una sobredosis por algún opioide la aplicación de este medicamento lo levanta inmediatamente, y luego se lleva al hospital. Si la persona no tiene una sobredosis de opioides y se le aplica este medicamento no sufre ningún riesgo”, precisó Roig Fuertes, quien agregó que tienen prevista una etapa de orientación a los confinados sobre este medicamento.

Según indicó, este medicamento ha sido utilizado durante años en las salas de hospitales de manera intravenosa, pero ha tenido un resurgir en Estados Unidos debido al fácil manejo de la pompa nasal. Roig Fuertes recordó que en la Isla esta pompa había sido distribuida a policías y paramédicos desde hace un año y medio, para brindar respuesta rápida a usuarios de drogas en las calles.

Expresó además que si un confinado es diagnosticado como usuario de drogas y está pronto a ser excarcelado, recibe un cuidado especial en donde se engloban el tratamiento de rehabilitación y el seguimiento de caso para que este se reintegre a la sociedad. La administradora de Assmca indicó además que este programa —Offender Reentry Program— era vital para que el exconfinado no entre en contacto con drogas adulteradas con fentanilo en la libre comunidad.

Este diario reseñó recientemente que el sistema correccional de Puerto Rico —cuestionado durante mucho tiempo a nivel estatal y federal por problemas de gerencia, hacinamiento y seguridad— registra un patrón de muertes de confinados que se acerca a las 550 en una década, por causas que van desde homicidio, suicidio y enfermedades hasta sobredosis de drogas.

De otra parte, la administradora de Assmca destacó también un programa de narcóticos implementado desde 2018 para controlar el despacho extraordinario de opioides y así poder identificar el tráfico de los mismos. Según explicó. este recurso también está disponible para las agencias de ley y orden.

“Hasta el momento se le han quitado las licencias a varios médicos por estos recetar cantidades exageradas de opioides. Las farmacias han trabajado en este proyecto mano a mano con nosotros (Assmca)”, explicó Roig Fuertes, quien aclaró que su dependencia solo está a cargo de orientar y educar a médicos y farmacias sobre la legalidad en el manejo de opiodes.

Es una “pandemia”

Por otra parte el médico Miguel Correa, quien tiene vasta experiencia en el manejo de casos de adicción a drogas dentro y fuera del País, expresó que el problema de la adicción dejó de ser una epidemia para convertirse en una pandemia.

“Se han hecho de oídos sordos ante un problema que ha tocado nuestra puerta. Cada familia tiene al menos un familiar con problemas de adicción. Necesitamos unir esfuerzos de tratamiento y prevención”, precisó Correa quien actualmente labora en el hospital psiquiátrico LifeStream, en el estado de Florida.

Según información presentada durante la conferencia, a nivel nacional en Estados Unidos, el 2018 cerró con 68,557 muertes causadas por sobredosis de opioides, significando esto una reducción luego de décadas de alzas en las estadísticas.