Monumento al gallo

Los costos de la obra de color bronce no fueron precisados cuando los miembros de la prensa intentaron obtener información a través de la Superintendencia del Capitolio y de la Oficina de Prensa del Senado.

Legisladores de mayoría y de minoría criticaron ayer la instalación de una escultura dedicada al deporte de los gallos de pelea en el lado sur del Capitolio en el Viejo San Juan.

La escultura, ubicada frente al edificio Baltasar Corrada del Río, fue develada el pasado sábado en una actividad denominada Tercer Mercado Agrícola Capitolino. Los costos de la obra de color bronce no fueron precisados ayer cuando los miembros de la prensa intentaron obtener información a través de la Superintendencia del Capitolio y de la Oficina de Prensa del Senado.

Sin embargo, un comunicado de prensa de la Superintendencia del Capitolio detalla que el costo general de la actividad fue de $36,000.

“El propósito de este mercado agrícola es promover el desarrollo económico, la cultura, agricultura, educación y turismo interno. Y en especial este año resaltar el sector gallero de nuestro país, quienes representan un gran por ciento de aportación a la economía del País y una genuina representación de nuestra cultura y tradición”, expresó el superintendente del Capitolio, José Jeron Muñiz Lasalle.

Muy pocos legisladores conocían ayer sobre el monumento cuando la prensa los interceptó. La estatua tiene un mensaje en inglés y en español que dice que es en honor al “Deporte de los Caballeros, cultura y tradición puertorriqueña” y tiene la insignia del presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz.

Un gasto innecesario

La senadora novoprogresista Zoé Laboy dijo ayer tarde que no había visto el monumento. “Si hubiera sido mi decisión, el gallo no estaría ahí”, reaccionó al considerar que la obra fue un gasto innecesario.

Mientras que el senador independentista Juan Dalmau opinó que “no es un uso sabio de los fondos públicos”.

“A mí me parece que según están las circunstancias fiscales del País ese no es un uso adecuado de fondos públicos. Se deben establecer las prioridades correspondientes sin menospreciar lo que puede ser el reconocimiento de la industria gallística en Puerto Rico, pero no hace falta hacer una escultura en momentos de estrechez económica para reconocer esa industria deportiva”, señaló.

Los senadores populares Aníbal José Torres y Eduardo Bhatia también desconocían detalles sobre el costo de la escultura. “Que viva la libertad de expresión. No tengo más opinión que esa, no sé cuánto costó, ni quién la hizo o quién la puso”, dijo Bhatia, portavoz de la delegación del Partido Popular Democrático (PPD) en el Senado.

De igual forma, Bhatia manifestó que han sido muchos años de lucha para que se reconozca la identidad puertorriqueña en Estados Unidos. “Si ese gallo lo que representa es un recordatorio de que nuestra cultura es distinta pues está bien, pero qué ironía que quien pone ese gallo son esos que no creen en la cultura puertorriqueña”, indicó.

Mientras, Torres se limitó a mencionar que se enteró de la escultura a través de una fotografía. “No sabíamos nada”, comentó.

El comunicado de Superintendencia del Capitolio no detalla el costo de la estatua, aunque sí alude a que el evento cultural se celebró el pasado 1ro de junio, el cual fue proclamado “Día Nacional del Gallero”.

“El Tercer Mercado Agrícola Capitolino, organizado por la Superintendencia del Capitolio junto a un gran número de auspiciadores quienes hicieron posible todas las actividades, representó una inversión total de $36,000, incluyendo el monumento del gallo”, lee el comunicado.

Torres mencionó que esta no es la primera vez que el Senado celebra un mercado agrícola en la Casa de las Leyes. En esta ocasión —según el comunicado— recibieron 20,000 visitantes, quienes pudieron comprar frutos locales, disfrutar de música típica y de “otras expresiones de nuestra cultura como es el deporte de los gallos”.

La Superintendencia del Capitolio reconoció a los galleros, pero en los pasados años también ha reconocido a agricultores y artesanos como parte del evento.