Elmer Román

El comisionado del Negociado de Manejo de Emergencias y Administración de Desastres, (Nmead), Carlos Acevedo, informó ayer que luego de la declaración de desastre mayor del presidente estadounidense Donald Trump se procederá a inspeccionar nuevamente todas las estructuras afectadas por los pasados sismos.

“La primera era una inspección sencilla para enviar la información y lograr la declaración de desastre, que ahora permite que salga un grupo de ingenieros a inspeccionar todos los hogares, escuelas y hospitales de manera más minuciosa. Los afectados deben llamar a la oficina de manejo de emergencias de los municipios incluidos en la declaración. Con esa lista oficial visitamos los hogares para determinar cuáles estructuras cualifican para los fondos federales, ayuda individual o pública”, indicó Acevedo.

Las inspecciones se llevarán a cabo por el personal de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA), del gobierno estatal y el Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico (Ciapr).

Hasta el momento se han inspeccionado 561 escuelas, lo que equivale al 66% y se planifica la publicación de una lista de dichas certificaciones.

Disminuye número de refugiados

Los datos más recientes de las personas que permanecen en los 12 refugios administrados por el Departamento de la Vivienda —incluidos cinco campamentos base en los municipios más afectados en la zona suroeste y en los cercanos como Adjuntas, Lajas, San Germán y Sabana Grande— indican que 156 personas se han trasladado a sus hogares o al de sus familiares.

“Hay 3,363 personas en los refugios de Vivienda y 3,728 en 29 refugios no oficiales. Ya se ha orientado a 565 personas para el programa de Sección 8 y hay 400 solicitudes. También se orientó a 838 personas para vivienda pública y hay 62 solicitudes. Se han entregado unidades de vivienda a 15 familias. El Departamento de la Familia ha reubicado a 122 adultos mayores y a 30 niños”, informó el secretario de Estado designado, Elmer Román.

El funcionario admitió que el número de personas que duerme fuera de sus hogares por el miedo a futuros sismos y no porque hayan colapsado sus viviendas podría rondar los 20,000. Esta cantidad es muy difícil de determinar, ya que cambia a diario y estas personas no están registradas en los refugios oficiales porque prefieren permanecer en la cercanía de sus hogares. Un ejemplo de esa situación es el pueblo de Jayuya, donde hay 70 personas afectadas, de las cuales 60 son por daños emocionales y solo diez por daños graves en sus viviendas.

Por otro lado, el titular de la Administración de Vivienda Pública (AVP), William Rodríguez, aclaró la situación de los complejos privados Villa Caribe, en Ponce y Mont Blanc, en Yauco, que quedaron inhabitables luego de los movimientos telúricos.

“Estos proyectos son subsidiados por el gobierno federal y hay que reubicar los residentes, que son cerca de 200 en cada uno. Las personas deben llamar a sus administradores o a Martinal Properties. Ya vino un grupo del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos (HUD) y se comunicó con los dueños y les van a dar un subsidio para reubicar a estas familias al mercado privado”, aseguró Rodríguez.

Cientos de llamadas a Línea Pas

Mientras, la Línea Pas de la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (Assmca) —una red telefónica atendida por personal especializado en salud mental, adicciones y violencia a través del 1-800-981-0023— recibió el jueves 633 llamadas de personas afectadas por los sismos.

“La mayoría de estas llamadas son por extrema ansiedad y crisis en el momento en que sienten un temblor fuerte. Se les hace una intervención telefónica breve y se les brinda ayuda prolongada. Se coordinan servicios con su proveedor y si no tiene uno, se les ofrecen opciones. Hasta el momento no hemos tenido ningún caso de riesgo de suicido relacionado con este evento”, sostuvo Suzanne Roig, administradora de Assmca.

Al preguntarle si también atienden a los funcionarios que están manejando la emergencia, Roig dijo que “estamos interviniendo con el personal que es de primera respuesta en los municipios y atendiendo las solicitudes de los alcaldes para que los empleados se desahoguen. Hemos visitado Ponce, Jayuya, Guayanilla, Lajas y Adjuntas, entre otros”.