Gobernadora Guánica

La gobernadora Wanda Vazquez recorrió las duchas instaladas por la Reserva del Ejército de Puerto Rico en la Pista Atletica de Guánica. 

GUÁNICA — La gobernadora Wanda Vázquez recorrió esta tarde las instalaciones del refugio base que la Guardia Nacional de Puerto Rico (GNPR) estableció en la Pista Atlética de Guánica. 

El paseo de la gobernadora comenzó por las duchas de los refugiados, siguió por el hospital militar y terminó en las carpas dormitorio del local. Allí albergan 192 refugiados afectados por los constantes movimientos telúricos en el área sur de la Isla. 

"Hemos tenido la oportunidad de ver el área de las duchas, el 'laundry' y el lugar de los encamados. Le preguntamos a todos si estaban bien, si se sentían más cómodos en otro lugar y ninguno quiso. Todos estaban contentos", expresó Vázquez, quien además fue agasajada por un grupo de jóvenes creyentes con oraciones y cánticos religiosos. 

Vázquez lució emocionada y hasta canturreó la letra de las canciones que llevó el grupo musical. 

"Muchas de estas personas refugiadas las vimos la primera semana y era un rostro diferente al que vimos hoy. Era un rostro de esperanza y contento, así que Puerto Rico se levanta y lo vamos a levantar", abundó la gobernadora. 

A preguntas de cuán complacida se encuentra con dicho campamento base, la funcionaria se limitó a contestar que "muy bien". "Las personas están bien atendidas dentro de las circunstancias y ellos se sienten bien y protegidos", manifestó. 

En un momento dado, Vázquez se detuvo a conversar con una mujer de 79 años, llamada Loida Malavet Hernández, que lleva refugiada desde el pasado viernes. "Los primeros aparatos los sufrí yo por allá sola y tomé la decisión de venirme para acá porque estaba muriendo del susto y estaba deprimida", afirmó. 

Malavet Hernández se mantenía coloreando en un libro de pintar frente a una de las casetas para distraer la mente. Antes de que llegara la gobernadora, la septuagenaria dijo que desconocía de la visita de la funcionaria y al enterarse comentó a EL VOCERO que "por eso es que horita vinieron a arreglar esto aquí". 

La residencia de la anciana no sufrió daños, pero tiene temor de que algo suceda. "Aquí me siento más tranquila porque tengo compañeras y compañeros y conversamos especialmente de noche cuando se empujan unos aparatos de estos (temblores)", relató. 

Relató, sin embargo, que en el campamento base no les ha faltado agua ni comida. "Aquí han venido unas trabajadoras sociales y unas personas que nos han ayudado bastante", manifestó. 

El recorrido comenzó casi a las 3:58 de la tarde y se extendió por casi dos horas.