Centro Comprensivo de Cáncer
El Centro Comprensivo de Cáncer se posiciona como el primer laboratorio en cultivar este tipo de tumor para analizar y experimentar tratamientos noveles. > Archivo / EL VOCERO

El Centro Comprensivo de Cáncer de la Universidad de Puerto Rico (Cccupr), anunció la creación del primer organoide intestinal o modelo de tejido celular tridimensional, derivado de células madres. ¿En criollo? Un órgano en miniatura cultivado en laboratorio. 

La creación del organoide intestinal —al que se denominó Génesis— se hizo en colaboración con el Translational Tissue Modeling Laboratory (Ttml) de la Universidad de Michigan, anunció la directora del Cccupr, Marcia Cruz Correa.

El organoide fue creado por la doctora Daysha Ferrer Torres, investigadora de la Universidad de Michigan y la doctora María González Pons.

Ambas implementaron la tecnología molecular con la creación del Laboratorio de Ingeniería de Tejidos Humanos del Cccupr.

González Pons indicó que la meta es continuar generando organoides para estudiar los factores que llevan al desarrollo de los cánceres comunes en los puertorriqueños.

Mientras que Ferrer Torres explicó que el organoide generado en el Cccupr, proviene del tejido extraído en la biopsia intestinal realizada a un paciente puertorriqueño.

Beneficios del estudio

Ferrer Torres destacó que los organoides intestinales han surgido como alternativa para estudiar el cáncer colorrectal, debido a que estos modelos tridimensionales son parecidos fisiológicamente al intestino grueso humano.

“Los organoides tienen todo tipo de células que están presente en el tejido intestinal normal y adecuadamente son una herramienta valiosa para examinar interacciones entre la microbiota intestinal y el huésped patógeno, conocer las respuestas a fármacos o compuestos carcinógenos entre otras aplicaciones”, destacó Ferrer Torres.

Afirmó que los investigadores se han movido al desarrollo de estos avances tecnológicos de ingeniería molecular, debido a que los mecanismos que llevan al desarrollo del cáncer colorrectal son complejos y hasta el momento no se comprenden por completo.

“Por tal razón, se han desarrollado líneas celulares y modelos animales para estudiar la carcinogénesis colorrectal, pero las líneas celulares carecen de la complejidad celular que existen en el colon y en el recto humano y los modelos de animales pueden no ser representativo de este órgano humano”, señaló Ferrer Torres.

Con la creación del organoide, se posiciona al Centro como el primer laboratorio en cultivar este tipo de tumor para analizar y experimentar tratamientos noveles.

Cruz Correa, quien es gastroenteróloga, apuntó que esto significa que no tienen que utilizar animales para conocer las respuestas.

“Se le toma una biopsia del tumor y del tejido normal a cada paciente antes de empezarlos a tratar. Cogen esas células y las convierten en los organoides normales y con cáncer de cada uno de estos pacientes. Dejan todos estos organoides en el laboratorio y el clínico empieza a dar la quimioterapia. ¿Qué sucede? Algunos pacientes van a tener respuesta y otros no, unos van a tener recurrencia y otros no y la idea es que cada vez que un paciente tenga respuesta o tenga recurrencia, se toma otra biopsia al mismo paciente para ver qué le pasó a las células que respondieron y ahora no responden. Entones cogen este organoide, que es como tener un avatar del paciente según va pasando el tiempo… La idea de este ensayo de investigación es guiar el tratamiento del paciente a base del organoide del paciente”, detalló Cruz Correa.

Agregó que el Laboratorio de Ingeniería de Tejidos Humanos del Cccupr hará una lista de las terapias necesarias para el paciente. 

Según se informó, los puertorriqueños y los cubanos tienen una alta incidencia de cáncer colorrectal.