Construcción

Desde el principio la medida ha levantado amplia discusión entre diferentes sectores.

El portavoz de la Unión Internacional de Trabajadores de América del Norte (LiUNA, por sus siglas en inglés), Edison Severino, criticó ayer el cambio de postura que ha tenido la administración de la gobernadora Wanda Vázquez con la orden ejecutiva que dispone el pago de $15 la hora a empleados de obras de construcción financiadas con fondos federales.

Las declaraciones de Severino surgieron luego de que el secretario de la Vivienda, Luis Fernández Trinchet, confirmara a EL VOCERO que se había cursado una misiva al Departamento de Vivienda federal (HUD, por sus siglas en inglés) avalando que se mantenga ese pago a empleados de construcción.

Fernández Trinchet también indicó que la orden firmada por el entonces gobernador Ricardo Rosselló Nevares era académica porque ya el mercado estaba pagando a los trabajadores $15 o más por hora. Sin embargo, Severino ripostó este planteamiento y reiteró que el gobierno actual ha estado trabajando para eliminar la orden ejecutiva.

“Miente (Fernández Trinchet) cuando dice que la orden ejecutiva fue firmada de manera académica porque ya se estaban pagando $15. Si ya se estaban pagando $15, ¿cuál era el revolú que ellos tenían y todo el problema que levantaron porque querían tumbar la orden?”, sostuvo Severino. Agregó que la gestión del gobierno de enviar la carta a HUD es “pamplina” y para las gradas.

Aunque se ha informado que el uso de $8,221 millones en fondos del Programa de Subvención en Bloque para el Desarrollo Comunitario para la Recuperación de Desastres (CDBG-DR) está sujeto —entre otras cosas— a que no se pague $15 la hora a los obreros, el portavoz de LiUNA precisó que no hay tal restricción.

“Esa parte del acuerdo lo que dice que es que la orden ejecutiva ‘per se’ no se puede usar como la única medida calificativa para pagar los $15 la hora, pagar más o para establecer el salario; que el salario debe ser establecido por factores del mercado o salarios prevalecientes o acuerdos colectivos que pueden llevarse a cabo”, mencionó en entrevista con EL VOCERO.

Dijo que la orden ejecutiva incluye un acuerdo con los colectivos, que es por proyectos, que firma la entidad con organizaciones de los trabajadores y luego se incluye en los contratos.

“Ahora salen diciendo ellos que ahora que la administración Trump intervino, ahora ellos quieren pagarla. Entonces, cuando podían hacerlo sin ningún problema, sin ninguna opinión contraria, no lo estaban haciendo y habían expresado que querían tumbarla”, expresó Severino.

“No vemos nosotros como lógico —porque eso no ha pasado en ningún estado— donde se ponen ellos a meterse en cuánto les van a pagar a los trabajadores, sobre todo cuando estamos hablando de una suma que para los estándares americanos es sumamente baja”, abundó.

Severino recordó que el director ejecutivo de la Oficina Central de Recuperación, Reconstrucción y Resiliencia (COR3), Ottmar Chávez, dijo el año pasado que la orden ejecutiva estaba bajo revisión y que posteriormente la gobernadora dijo que entendía que había que cambiarla.

“Luego nosotros reaccionamos a eso. La gobernadora más tarde salió en Vieques en una entrevista diciendo que ella entendía que $15 era mucho, que ella entendía que había que bajarle, que había que cambiarlo, que debía ser según la destreza de cada quien. La administración ha estado trabajando para desmontar la orden ejecutiva”, denunció Severino.

Planteó que el mismo gobierno, mientras hacía campaña “dándose palmadas en la espalda por haber subido los salarios”, se puso en contubernio con los contratistas y desmontaron la orden ejecutiva con una carta circular que le quita total poder y que exceptúa el 98% de los proyectos.

“La gobernadora lo que está haciendo con esta nueva posición que asume es simplemente ganar por ambos lados: ganar con los amigos de siempre, los poderosos y ricos, los contratistas tumbando la orden y, por otro lado, ganar con el público aparentando que ella quiere salvar a los trabajadores”, subrayó el portavoz de LiUNA.