Huracán María

El huracán María impactó seriamente miles de casas alrededor de toda la Isla.

El gobierno se apresta a demoler 16,000 estructuras privadas que se vieron afectadas por el huracán María.

Omar Marrero, director de la Oficina Central de Recuperación y Reconstrucción, y Eduardo Rivera, director ejecutivo de la Autoridad para el Financiamiento de la Infraestructura (AFI), dijeron que el gobierno ya tiene $5.7 millones para encaminar estas demoliciones. El costo total de este proyecto es de $400 millones, los cuales todavía no están aprobados por el Congreso de Estados Unidos.

Rivera explicó que los $5.7 millones son para los gastos de subasta, las solicitudes de propuestas, el comité evaluador y la adjudicación de proyectos.

“Es un proyecto de $400 millones. Son 16,000 estructuras en toda la Isla, las hemos identificado para hacer la (evaluación), los estudios ambientales, estamos trabajando con el Instituto de Cultura en estos momentos. En esta semana vamos a estar recibiendo $5.7 millones para la contratación de un ‘proyect manager’”, dijo Rivera.

Demolición es voluntaria

Según explicaron en conferencia de prensa ayer, las estructuras en fila para ser demolidas fueron sugeridas por los municipios; la demolición es voluntaria y cuenta con el aval de los dueños.

“Los propietarios, como las residencias fueron damnificadas, solicitan voluntariamente. Informan que la estructura no funciona, que es un peligro para la salud y seguridad y solicitan el programa”, dijo Rivera. “Obviamente la persona está ahorrando dinero, se identifica si la casa tiene asbesto, plomo, se hace un estudio ambiental y se hace la demolición y la disposición de esos materiales”.

El dinero proviene, según se informó, de una asignación de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés).

“La realidad es que es un programa sumamente importante, no solo por la oportunidad que tenemos de demoler estas estructuras que no están en condiciones, también (por) el impacto económico que va a tener. Vamos a abrir espacios que no teníamos”, dijo Marrero, al reconocer que el proceso ha tardado bastante. “Es un proceso que no controlamos del todo. Es un programa de categoría tres de FEMA y estamos esperando que se termine el proceso para comenzar la demolición”.

Los $400 millones, dijo, llevan un mes esperando por la acción del Congreso.