Wanda Vázquez

La primera ejecutiva recorrió ayer los refugios militares de Yauco y Guayanilla, y allí lució molesta e incómoda cuando la prensa la cuestionó sobre las controversias que afectan su gobierno.

A casi seis meses de que la gobernadora Wanda Vázquez asumiera las riendas del País por mandato constitucional, su administración enfrenta la mayor prueba de fuego hasta ahora con al menos cuatro bajas en su gabinete en menos de cinco días, el inicio de protestas en reclamo de su renuncia, denuncias de persecución política y presuntas irregularidades en el manejo de suministros para los damnificados por los temblores en la zona suroeste.

Empero, la primera ejecutiva dejó la puerta abierta para más cambios en su gabinete al insistir en que todos los funcionarios de su gobierno siguen bajo constante evaluación. “Los funcionarios tienen la facultad (para renunciar) y están bajo evaluación. Mi prioridad es que estos funcionarios le sirvan al pueblo de Puerto Rico. La determinación (de renunciar) es de ellos y el que yo entienda de mi parte que en ese momento no tiene mi confianza lo voy a decir y con relación a eso no quisiera abundar”, afirmó Vázquez ayer durante un recorrido por el campamento base ubicado en el Estadio Municipal Mario “Ñato” Ramírez en Yauco.

La más reciente de las renuncias trascendió ayer con la salida del comisionado de Seguros, Javier Rivera Ríos, quien en su carta de dimisión aludió a “motivos estrictamente personales”. No obstante, fuentes de EL VOCERO no descartan que también haya surgido algún descontento de la gobernadora con Rivera. Ayer, la mandataria se negó a contestar si fue ella quien le pidió la renuncia.

Mantiene hermetismo

Sin embargo, ese no fue el único tema del que Vázquez rehusó emitir comentarios en su comparecencia pública de ayer. También evitó reaccionar a expresiones en su contra, incluso por personas de su propio partido.

Al confirmarse la salida de Ríos, suman cuatro las salidas del equipo de la gobernadora poco después de que trascendiera el mal manejo de suministros almacenados en Ponce después de la emergencia provocada por el huracán María y que no habían sido distribuidos a personas necesitadas por los temblores en el suroeste. Los otros despedidos fueron el exsecretario del Departamento de Vivienda Fernando Gil Enseñat, la secretaria del Departamento de la Familia, Glorimar Andújar y el comisionado del Negociado de Manejo de Emergencias y Desastres (Nmead), Carlos Acevedo.

Al preguntársele sobre las expresiones que hiciera el excomisionado de Nmead de que ella conocía sobre el controversial almacén de suministros en Ponce y de una alegada reunión que hubo con jefes de agencias sobre sus aspiraciones políticas, Vázquez respondió “sobre ese particular no voy a hablar y con relación al almacén algo ocurrió allí, se están distribuyendo los suministros y eso está bajo investigación del Departamento de Justicia. El que tenga algo que hablar que se reúna con los fiscales”, indicó.

“No voy a entrar en controversias”

“Puerto Rico se tiene que concentrar en lo que es importante ahora mismo que es la recuperación del sur. No voy a entrar en controversias con nadie y mi respuesta es vamos adelante”, abundó. A insistencias de si conocía sobre los suministros, tal como señaló Acevedo, la funcionaria indicó que “ya no voy a entrar en eso” y señaló que “el pueblo no se debe detener en la controversia”.

Igualmente, Vázquez mencionó que hay grupos “con otros intereses” que buscan desviar la atención del problema de la recuperación, aunque no fue específica de a quienes se refería. No dijo, por ejemplo, si hablaba de los manifestantes que se lanzarán hoy a las calles a pedir su renuncia, aunque sí manifestó su intención de permanecer en el cargo.

Por su parte, Gil Enseñat alegó que su despido fue motivado por razones políticas, pero no así por la situación con el almacén de suministros localizado en Ponce, descubierto por un grupo de ciudadanos. La exsecretaria de la Gobernación Zoé Laboy admitió que la gobernadora tenía conocimiento del almacén.

Esto ha provocado que algunos líderes del Partido Nuevo Progresista (PNP), al que pertenece la gobernadora, hayan pedido a la primera ejecutiva que detenga los despidos en su gabinete. Mientras que Vázquez ha centrado su discurso en que ya esos funcionarios no cuentan con su confianza, y en el caso de Gil Enseñat alegó que lo despidió por supuestas irregularidades en el manejo de fondos federales bajo el programa CDBG-DR del Departamento de Vivienda federal.

La gobernadora negó ayer que sea capaz de cometer discrimen político y persecución como también denunció el precandidato a la gobernación Pedro Pierluisi y la representante novoprogresista María “Tata” Milagros Charbonier. “La política está totalmente fuera de mis consideraciones y de mis acciones como gobernadora”, dijo Vázquez.

Pierluisi, por su parte, exigió a la gobernadora que “cese la persecución política de funcionarios”. “... No puedo quedarme callado ante los movimientos y despidos que están ocurriendo en el gobierno, los cuales parecen estar sucediendo por el solo hecho de que los funcionarios envueltos no apoyan políticamente a la gobernadora”, manifestó el excomisionado residente en declaraciones escritas.

En tanto, Charbonier advirtió que los despidos y presiones para que varios jefes de agencias presenten sus renuncias inmediatas podrían ser actos ilegales por discrimen político tal y como lo establecen la ley estatal y federal. “El estar despidiendo empleados públicos por respaldar a un candidato del PNP atenta contra nuestra democracia. Es aún más lamentable que Wanda Vázquez, quien corre bajo el PNP, esté botando y discriminando contra otros penepés que han aportado al ideal de la estadidad”, expresó la representante.

La primera ejecutiva recorrió ayer los refugios militares de Yauco y Guayanilla, y allí lució molesta e incómoda cuando la prensa la cuestionó sobre las controversias que afectan su gobierno. Incluso, la Oficina de Prensa de La Fortaleza limitó las preguntas de los periodistas al asunto del recorrido y Vázquez así lo recordó antes de atender a los medios.