Juanatey

En la foto el secretario del Departamento de Corrección y Rehabilitación, Eduardo J. Rivera Juanatey. >Brandon Cruz González/EL VOCERO

Desde marzo, el Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR) ha tenido una reducción significativa de la población penal. De acuerdo con el secretario de la agencia, Eduardo Rivera Juanatey, tienen ahora unos 1,500 confinados menos de los que había antes de que llegara la pandemia en marzo, cuando el censo en las cárceles era de unos 8,883 confinados.

Atribuyó la reducción a varios factores, entre estos, el hecho de que se redujo el crimen en los meses iniciales de la pandemia, cuando se impuso un toque de queda estricto. La información salió a relucir durante las vistas de transición que continúan hoy con esta agencia y el Departamento de Justicia en horas de la tarde.

“Otra razón fue el asunto que ocurrió cuando en los tribunales descongelaron los términos y todos los términos comenzaron a correr a la vez. Eso provocó una avalancha de casos que no se pudieron ver, por lo cual se radicaron habeas corpus que permiten salir de prisión si no ha comenzado el proceso judicial en seis meses”, explicó. “Yo tuve 452 confinados que fueron excarcelados por la Ley 87 de 2020 que establece que se le acredite la bonificación por buena conducta”.

Aun así, la recomendación de Rivera Juanatey a la nueva administración es que construyan una cárcel nueva donde puedan consolidar las operaciones de prisiones más pequeñas y, eventualmente, reducir los costos. Esto, dijo, podría hacerse mediante una alianza con entidades privadas.