Fernando Gil Enseñat

El secretario de la Vivienda, Fernando Gil Enseñat.

A casi dos años del paso del huracán María, policías, maestros y otros funcionarios de primera respuesta continúan esperando por incentivos económicos para la compra de viviendas, un programa que fue aprobado en el plan de acción que se sometió al Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de los Estados Unidos (HUD, por sus siglas en inglés).

En días recientes, bomberos y policías municipales se han comunicado con este diario en busca de información sobre estos incentivos al señalar que no han recibido una respuesta de parte del gobierno.

“Estoy consciente de los cambios en la gobernación, pero de igual forma y por la misma prensa, estamos al tanto de que ya unos fondos fueron aprobados en Vivienda. Lo malo es que cada vez que se pregunta en Vivienda y sus departamentos, nadie sabe de lo que se le pregunta respecto a ese detalle que, en algún momento, se dijo era para ayudarnos a nosotros”, escribió un policía municipal a EL VOCERO.

Sin embargo, el secretario del Departamento de Vivienda, Fernando Gil Enseñat, reiteró que no se ha firmado el contrato con HUD. Una vez se firme el contrato de la subvención es que el gobierno tendría acceso a ese dinero.

“El programa está aprobado en el Plan de Acción, pero lamentablemente, y por razones que no están bajo el control del Departamento de la Vivienda, hasta tanto no se firme el ‘grant agreement’ no podemos implementar el programa. El Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de los Estados Unidos todavía no se ha expresado con relación a las fechas en que se firmará el mismo”, agregó en declaraciones escritas.

Rosselló hizo el anuncio

El 11 de octubre de 2018, el entonces gobernador Ricardo Rosselló anunció que solicitaría la creación de un fondo de $150 millones para ofrecer incentivos económicos para la compra de vivienda a los funcionarios de primera respuesta, incluyendo enfermeros.

En ese entonces, Rosselló añadió que el fondo estaría disponible luego de que se autorizara el uso de los $8,200 millones del segundo Plan de Acción bajo el programa de Desarrollo Comunitario con Subsidio Determinado para la Recuperación de Desastres (CDBG-DR, por sus siglas en inglés).

“Reconocemos la gran aportación que hacen estos funcionarios a Puerto Rico y la gran labor que han realizado durante este tiempo de reconstrucción de la Isla. Con estos nuevos incentivos daremos paso a que cientos de héroes puertorriqueños y sus familias logren su sueño de tener un hogar propio o una oportunidad de adquirir ingresos adicionales. Además, esto ayuda a retenerlos aquí en su tierra”, había expresado Rosselló.

Según la propuesta inicial, el incentivo consistía en $50,000 para que las personas pudieran adquirir una residencia en los cascos urbanos y de $25,000 para la compra de unidades de vivienda que estuviesen establecidas fuera de esa zona. Con estos incentivos, el gobierno tiene la intención de repoblar los cascos urbanos en la Isla.

La ayuda pudiera utilizarse para adquirir una vivienda propia; o para adquirir una propiedad y alquilarla a un tercero y tener un ingreso adicional. Además, la ayuda podrá usarse para pagar la hipoteca de una vivienda adquirida.