Cenizas

El tema sobre el depósito de cenizas de carbón ha provocado un sinnúmero de protestas en distintos momentos.

El ingeniero Jesús Bolinaga, director del complejo para el Caribe de AES Puerto Rico (AES-PR), advirtió ayer que la medida que busca enmendar la Ley 40-2017 cierra la puerta a cualquier alternativa viable para el manejo de los residuos de la combustión de carbón.

“Anticipamos que prohibir que AES PR pueda manufacturar agremax y ofrecer el mismo para sus usos y beneficios reconocidos —tanto por la EPA como por la JCA— resultaría en un problema de generación energética en Puerto Rico, ya que dificultaría que la planta pueda continuar produciendo de manera segura y económica el 17% de la energía que se consume en Puerto Rico”, expresó Bolinaga.

El Proyecto del Senado 1221 busca enmendar los artículos 2 y 3 de la Ley 40-2017, que prohíbe el depósito y la disposición de cenizas o residuos de combustión de carbón en Puerto Rico, a los fines de definir el término “uso comercial beneficioso” y modificar la definición de cenizas de carbón o residuos de combustión de carbón.

Además, prohíbe el almacenamiento de agremax por más de 180 días, al igual que algunos de sus usos beneficiosos en sistemas de relleno sanitario que ya han sido avalados por las agencias reguladoras mediante evidencia científica.

“Por estas razones, el Proyecto del Senado 1221 como fue aprobado por el Senado de Puerto Rico pone en riesgo la habilidad de la planta en Guayama para proveer energía vital para el sistema eléctrico”, agregó.

Bolinaga planteó que “la planta de energía de Guayama es crucial para la confiabilidad y la resistencia de la red eléctrica: la planta de AES PR en Guayama genera sobre 700 empleos directos e indirectos y actualmente proporciona aproximadamente el 17% de la electricidad total en Puerto Rico, energía de carga base que es crucial para prevenir apagones parciales y totales en la Isla”.

Ayer se realizó una vista pública de la Comisión de Desarrollo Integrado de la Región Sur de la Cámara, presidida por Jacqueline Rodríguez Hernández, referente al proyecto de ley.

Recomendaciones del DRNA

En una ponencia, la secretaria del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Tania Vázquez Rivera, expresó que su agencia no tiene ninguna objeción con que se prohíban los usos beneficiosos no encapsulados y recomienda que se incluya la definición presentada de uso beneficioso no encapsulado prohIbido.

Según la ponencia presentada por el DRNA, el uso beneficio encapsulado se refiere a un tipo de uso beneficioso comercial mediante el cual los residuos de combustión de carbón quedan adheridos a una matriz sólida, eliminándose o reduciéndose sustancialmente.

En cambio, el uso de beneficioso no encapsulado prohibido es cualquier uso que no cumple con la definición de uso encapsulado e incluye uso de residuos de combustión de carbón y sus derivados en proyectos de construcción como relleno estructural, modificación y estabilización del terreno agregado a bases de carreteras y pavimentación, entre otros.

“Reiteramos nuestro apoyo a cualquier medida que persiga ampliar la regulación de la generación, almacenamiento y el manejo adecuado de los residuos de combustión de carbón y propenda a garantizar la salud y calidad de vida de todos los puertorriqueños”, abundó Vázquez en su ponencia.

De igual manera, el secretario del Departamento de Salud, Rafael Rodríguez Mercado, avaló la intención legislativa contenida en el proyecto y ofreció total deferencia al ‘expertise’ y posición que tengan a bien expresar la Junta de Calidad Ambiental, así como el DRNA, por ser las agencias involucradas en los asuntos contemplados en esta medida.

Finalmente, José Manuel Díaz Pérez, del Campamento Contra Cenizas en Peñuelas, Inc., expresó que el proyecto, aunque no resuelve del todo el problema ambiental y de salud causado por las cenizas de carbón en Puerto Rico, reúne el consenso que hubo inicialmente con el pasado Proyecto del Senado 81.