Gobernador Ricardo Rossello

Luego de hablar de las manifestaciones de ayer frente a La Fortaleza, el gobernador Ricardo Rosselló se aferró a su silla de gobernador y reiteró que no renunciará.

“Yo voy a continuar en mi trabajo. Mi responsabilidad, y siento que es una gran responsabilidad con el pueblo de Puerto Rico, que me dio la oportunidad de servirle como gobernador, es continuar trabajando y proveer estos resultados”, dijo. “Siempre uno va a enfrentar distintos retos. Eso es un gran reto, pero tenemos que cumplir con el objetivo y continuaré en esa misma dirección”.

Dijo que protegerá el derecho de los manifestantes, a la vez que adjudicó a los manifestantes los fuegos ocurridos, así como el lanzamiento de gases. Alegó además que los manifestantes lanzaron adoquines contra miembros de la Policía.

Dijo que protegerá el derecho de los manifestantes, a la vez que adjudicó a los manifestantes los fuegos ocurridos, así como el lanzamiento de gases. Alegó además que los manifestantes lanzaron adoquines contra miembros de la Policía.

La Fortaleza ha sido escenario de protestas desde el jueves cuando el gobernador regresó a la Isla para atender los arrestos de Julia Keleher y Ángela Ávila, exsecretarias de Educación y la Administración de Seguros de Salud (ASES).

Los manifestantes exigen la renuncia del gobernador por su participación en el chat de Telegram junto a varios de sus asesores y funcionarios más cercanos.

Se espera que mañana miércoles haya una protesta masiva frente a Fortaleza convocada por diversos artistas.

De otro lado, descartó la activación de la Guardia Nacional ante la ola de protestas.

En cuanto, a las declaraciones del secretario de prensa de la Casa Blanca, Judd Deere, quien expresó que “los desafortunados eventos de la semana pasada en Puerto Rico” le dan razón a la opinión que ya el mandatario estadounidense Donald Trump había realizado sobre la corrupción de Puerto Rico, Rosselló estableció que "la corrupción es un mal social en el gobierno" y que la misma se debe adjudicar al individuo que comete los actos ilegales.