José Reyes

José Juan Reyes, ayudante general de la Guardia Nacional.

El general José Reyes, ayudante general de la Guardia Nacional de Puerto Rico (GNPR), informó que el gobierno local está en conversaciones con varias compañías para recibir en menos de un mes las neveras especiales que se requieren para almacenar las vacunas contra el Covid-19 de la farmacéutica Pfizer/BioNtech, lo que ha sido recibido como un gran aliento por sectores salubristas del país.

Se indicó que se están solicitando cotizaciones para la adquisición de los congeladores Ultra Cold con fecha de entrega en o antes del 15 de diciembre.

El corto plazo obedece, según se dijo, a que Pfizer solicitó este pasado viernes a la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, siglas en inglés) la aprobación del uso de su vacuna por medio de emergencias, ha explicado el general Reyes.

Mientras, la Guardia Nacional también espera por conocer si se pueden certificar algunas neveras que ya están en Puerto Rico para determinar si, en efecto, aguantan temperaturas de menos de 80 grados Celsius, mientras se completa el inventario necesario de los equipos de refrigeración antes de que comiencen a llegar las primeras vacunas.

Todavía no se ha determinado cómo se van a adquirir estos equipos.

Conforme a la explicación dada por el general Reyes, la Guardia Nacional está en conversaciones con cinco compañías de Estados Unidos para ello, y para establecer un plan logístico con el Departamento de Salud.

El porqué del involucramiento de la Guardia Nacional en este proceso se explica por el hecho de que la coordinación de la distribución de las vacunas ha sido delegada por el gobierno federal al Departamento de la Defensa de Estados Unidos.

Lo que se ha adelantado es que mientras se espera por la última autorización de la FDA, el gobierno federal adelantó la orden para que se produzcan 100 millones de vacunas de Pfizer. Dentro de esa orden, un millón de vacunas serán enviadas a Puerto Rico.

El reto para Puerto Rico, en concordancia con lo explicado, será el almacenamiento y transportación de la vacuna, la que requiere mantenerse en temperaturas tan extremadamente gélidas como 80 grados Celsius bajo cero, equivalente a 112 grados Fahrenheit bajo cero.