Young boy seen nasty internet content

La producción de material sexual explícito producido por menores es hallado con mayor frecuencia durante las investigaciones realizadas por agentes del Negociado de Seguridad Nacional del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (HSI-ICE, por sus siglas en inglés), ya que muchos niños creen que lo han compartido en línea con otros jóvenes, sin sospechar que se han comunicado con adultos que han creado personajes falsos en internet y los incitan a producir estas fotos y vídeos.

Así lo informó el agente especial del HSI-ICE, Alek Pacheco, durante la presentación en videoconferencia del proyecto iGuardian. Allí se discutieron los recursos que los padres pueden utilizar para proteger a sus hijos de depredadores cibernéticos y monitorear la actividad en línea de los menores.

El mensaje cobra especial relevancia en estos días en que decenas de miles de menores —quienes están en sus casas ya que no pueden asistir a las escuelas debido a la crisis del coronavirus (Covid-19)— pasan horas y horas “navegando” en sus computadoras, teléfonos inteligentes y tabletas.

La iniciativa iGuardian es vista como un paso vital en el esfuerzo continuo de la agencia para combatir la depredación sexual infantil en línea, que —según dijo— ha alcanzado proporciones “pandémicas”.

El año pasado, los agentes del HSI-ICE registraron casi un millón de horas trabajando casos de explotación sexual infantil, abriendo más de 4,000 investigaciones en todo Estados Unidos.

Uno de cada 25 niños de entre 10 y 17 años ha recibido una proposición sexual en línea en la que la persona intentó conocer al menor en persona.

El miércoles EL VOCERO reportó que en siete días las autoridades federales arrestaron a cinco hombres y una mujer por casos de explotación sexual de menores, utilizando el internet.

De acuerdo con el experto, el internet se ha convertido en el patio de recreo preferido para los depredadores sexuales de menores que buscan víctimas jóvenes e inocentes.

“La clave para combatir la depredación sexual en línea es enseñarles a los niños y a los padres cómo mantenerse seguros en el ciberespacio: ahí es donde entra en juego el proyecto iGuardian”, señaló Pacheco.

Enfatizó que la educación es clave para la prevención, debido a que los depredadores sexuales están en el mundo cibernético todos los días en busca de víctimas para explotar.

Ofrecen recomendaciones

Entre los consejos para los padres figuran: hablar con sus hijos sobre los depredadores en el internet y preguntarles si alguna vez los han contactado en línea; mantener la computadora en un área común de la casa y no olvidar que la tecnología en línea también está disponible en teléfonos celulares, computadoras portátiles, tabletas y dispositivos de juego.

Asimismo, establecer límites para los sitios que se pueden visitar y hacer que sus hijos le muestren qué sitios visitan con frecuencia; reconocer los signos de victimización y aseo personal, si su hijo se ha retirado y aislado de amigos y familiares; si encuentra material inapropiado en la computadora o dispositivo móvil, o si su hijo se comunica o recibe dinero o regalos de una persona desconocida.

De igual forma, recomendó pedirles a los hijos que le digan si algo los hace sentir asustados, confundidos o incómodos; hacerles saber que la explotación sexual en línea de niños es un delito y que debe denunciarse a las fuerzas del orden.

A su vez, expuso que se debe instar a los hijos a denunciar el acoso cibernético, no solo cuando les ocurra a ellos, sino también cuando vean que otros están siendo intimidados.

En cuanto a los consejos para los menores se destacan: nunca compartir fotos en línea que a ellos no le gustaría que la familia, maestros o un desconocido vieran; no responder a contenido ofensivo y no enviar imágenes o información que pueda lastimar o avergonzar a alguien.

Asimismo, no aceptar solicitudes de amistad de extraños; cambiar sus contraseñas regularmente para que los extraños no puedan encontrarlo. También establecer el perfil de usuario en privado para que solo los amigos reales puedan acceder. “Sepa con quién está chateando: un “amigo” no siempre es un amigo”, dijo Pacheco.

Tampoco se debe compartir información personal en línea como nombre completo, escuela, dirección o número de teléfono, o contraseñas de usuario; recordar que todo lo publicado en línea dura para siempre y se puede compartir con cualquier persona en cualquier parte del mundo.

Para detener el acoso cibernético hay que informarlo a un adulto de confianza. Asimismo, el menor debe decirle a un adulto si alguien lo hace sentir incómodo por sus acciones o palabras. “Si sospecha de acoso” en línea, explotación sexual u otro comportamiento sospechoso, debe reportarse a la policía”, sugirió Pacheco.

El experto también aconseja no reunirse en persona con nadie que haya conocido a través del internet y comprobar su configuración de privacidad en los sitios de redes sociales con frecuencia, ya que pueden restablecerse debido a las actualizaciones del sitio.