Joanne Rodríguez Veve

La senadora por el Proyecto Dignidad, Joanne Rodríguez Veve, se opuso a una resolución para solicitarle al gobernador que declare un estado de emergencia por violencia de género. 

Un intenso debate se suscitó en el Senado previo a que se aprobara una resolución senatorial para solicitarle al gobernador Pedro Pierluisi que realice las gestiones necesarias para declarar un estado de emergencia por la violencia de género que experimentan muchas mujeres y otra medida que ordena a la Comisión de Asuntos de las Mujeres a realizar una investigación sobre esa problemática en la Isla.

La Resolución del Senado 54 -que incluye la solicitud al gobernador para declarar estado de emergencia- recibió el voto en contra del portavoz del Partido Nuevo Progresista (PNP), Thomas Rivera Schatz y la senadora de Proyecto Dignidad, Joanne Rodríguez Veve. Los senadores novoprogresistas Gregorio Matías y Kerem Riquelme se abstuvieron de votar en esta medida legislativa. El resultado de la votación final fue 22 votos a favor, dos votos en contra y dos abstenidos.

La pieza recibió enmiendas de la senadora del Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), Ana Irma Rivera Lassén, para incorporar lenguaje inclusivo. De hecho, fue Rivera Lassén quien se enfrascó en un debate con Rodríguez Veve, quien argumentó que se debe declara un estado de emergencia por la violencia generalizada sin entrar en categorías específicas.

“También creo que es nuestro deber combatir la violencia hacia la mujer, pero también creo que es nuestro deber combatir con el mismo ahínco la violencia hacia los hombres, la violencia hacia los niños, hacia los jóvenes y hacia los ancianos. En fin, creo que es nuestro deber combatir la violencia contra todos. Lo que no podemos permitir es que unas muertes indignen más que otras porque el día que lo permitamos, entonces habremos creado categorías de seres humanos superiores”, expresó Rodríguez Veve.

Cuestionó que en la exposición de motivos de la medida se ordene a establecer alianzas con organizaciones y grupos, pero no especifica a qué grupos se refiere. "Esta resolución no puede ser un cheque en blanco para organizaciones y grupos cuyas propuestas ideológicas obstaculizan la puesta en marcha de medidas que realmente puedan ser efectivas en combatir la violencia contra las mujeres", afirmó.

Rivera Lassén, en tanto, ripostó que “cuando no se le ponen apellidos a la violencia no se reconoce el problema”.

“La razón de ser de este tipo de resolución es reconocer lo que es la invisibilidad de la violencia con apellidos. Cuando no se le ponen apellidos no se reconoce. Claro que estamos de acuerdo con que existe violencia generalizada y vivimos en un país violento, pero si no se les ponen apellidos a las diferentes violencias, entonces, no se reconocen los problemas, las fuentes y el origen de las mismas”, manifestó.

Recordó la lucha de mujeres para que se aprobara la Ley 54 contra la violencia doméstica. “Hasta el año 1989, los hombres y no quiero decir que estoy en contra de los hombres en su matrimonio, podían violar a sus esposas porque era su derecho. No había ninguna defensa para las mujeres casadas y ellas eran propiedad de su esposo por el famoso concepto de que esa era la obligación de la esposa. El Código Penal de Puerto Rico decía que violar a una mujer era tener acceso carnal con aquella que no fuera la propia y la propia es la propiedad. No había manera de que una esposa pudiera decir que había sido violada”, sostuvo.

“Óiganme, si no se les pone apellido a las violencias no se reconocen. Por muchos años se habló de la necesidad de reconocer que la violencia e incluyendo la violación sexual no podía ser parte de la relación de pareja. Cuando se aprobó la Ley 54 se hizo con un lenguaje amplio para reconocer que todas las personas en una relación de pareja tuvieran la protección y lamentablemente nuestro Tribunal Supremo en una decisión interpretó que solamente aplicaba a las parejas heterosexuales. Posteriormente, gracias a la legislación se aclaró que la Ley 54 aplicaba a todas las parejas sin importar la orientación sexual ni la identidad de género. Miren la importancia de ponerle apellido a la violencia”, agregó.

El senador independiente José Vargas Vidot señaló, por su parte, que se trata de medidas “humanitaria” y no políticas.

“Reconocemos con mucho respeto el llamado a reconocer la violencia generalizada como un fenómeno social que todavía parece ser visible para los medios, pero invisible en nuestras acciones. Yo, de plano, voy a votar a favor de esta resolución porque tiene como propósito solicitarle al gobernador la declaración de estado de emergencia por violencia de género y establece la intención de muchos legisladores y legisladoras frente a un gobierno que durante cuatro años lo único que exhibió fue cobardía e irresponsabilidad”, señaló.

La senadora penepé, Nitza Morán, consignó su voto a favor de la medida, aunque señaló que “la realidad es que ya el gobierno se ha expresado sobre crear una orden ejecutiva y señalar que estamos en un estado de emergencia”.

“Hay que darle la oportunidad a que esta orden ejecutiva que muchos grupos feministas han estado abogando. Tenemos un gobernador que se ha comprometido a atender este asunto y hay que darle la oportunidad a que esta orden ejecutiva se lleve a cabo”, afirmó.

De otra parte, la Resolución del Senado 57- que ordena al Senado a iniciar una investigación sobre la violencia de género en la Isla y la desconexión entre agencias que atienden este fenómeno- se aprobó con 17 votos a favor, dos en contra y siete votos abstenidos. Entre los votos en contra figuran, Rivera Schatz y el también novoprogresista William Villafañe.

El resto de la delegación del PNP se abstuvo de votar sobre la pieza menos el senador Henry Neumann, quien votó a favor.

Periodista destacada en la Legislatura de Puerto Rico.