Luis Javier Hernández

Luis Javier Hernández, presidente de la Asociación de Alcaldes, celebró el anuncio de la Junta Federal de Control Fiscal. >Archivo/ EL VOCERO

Alcaldes del Partido Popular Democrático (PNP) y el Partido Nuevo Progresista (PNP) se mostraron satisfechos con la determinación de la Junta de Control Fiscal de ponerle fin al programa piloto que impuso en diez municipios para que presentaran presupuestos y planes fiscales ante el organismo federal.

La iniciativa había enfrentado oposición por parte de los ayuntamientos desde que se implementó en mayo de 2019.

El alcalde de San Sebastián, Javier Jiménez Pérez, expresó a EL VOCERO que “es lo más sensato que hizo la junta. Ese plan nunca tuvo sentido. Toda vez que se mencionó diez municipios sin ningún tipo de elemento adjudicativo para poder elegir esos diez municipios. Esos municipios representaban menos del 5% del presupuesto total de todos los municipios y básicamente lo que la junta estaba buscando, pues era conocer el municipio”.

El ejecutivo municipal recalcó que entendía que lo más sensato era cancelar el programa porque la junta ha avanzado con la negociación de deuda, que básicamente es uno de los propósitos principales por lo que se creó Ley Promesa.

“En el caso nuestro, desde que se llevaron al municipio nuestro a participar de ese plan piloto, nosotros establecimos que la Ley Promesa era inconstitucional y que íbamos a estar sometiendo el presupuesto nuestro, no el presupuesto que estableciera la junta. Ese era nuestro planteamiento y para eso nosotros contratamos un bufete de abogados que estuvo trabajando desde ese sentido”, añadió Jiménez Pérez.

El 9 de mayo de 2019, la junta designó a los 78 municipios como instrumentalidades cubiertas bajo las disposiciones de la ley federal Promesa, y estableció un plan piloto relacionado con las finanzas de diez municipios. Sin embargo, la pasada semana la junta anunció que concluirá el programa que impactaba a los pueblos de San Sebastián, Quebradillas, Isabela, Camuy, Villalba, Comerío, Cidra, Aibonito, Orocovis y Barranquitas.

Sorprende la noticia

El alcalde de Barranquitas, Elliot Colón Blanco, manifestó que le sorprendió que la junta le enviara una carta anunciando la cancelación del plan piloto. “Como siempre, nosotros vamos a continuar trabajando con nuestro pueblo. Con o sin la junta tenemos que echar hacia adelante a Barranquitas”, puntualizó.

Ante la pregunta de si no existe la preocupación de que después del 1ro de julio —cuando inicia el próximo año fiscal— la junta intente hacer algún tipo de cambio a los municipios, Colón Blanco respondió que “hay que ver qué tipo de cambios ellos sugieren. Lo que sí debe tener en cuenta la Junta de Control Fiscal es que no se pueden afectar los servicios a los ciudadanos en ningún municipio y vamos a estar atentos a que eso no ocurra”.

Decisión es una victoria

El alcalde de Comerío, Josian Santiago, catalogó la determinación como “una victoria para los que hicimos resistencia a las pretensiones que tenía la junta de controlar nuestros presupuestos y de imponernos el plan fiscal que —en el caso de 30 o casi 40 municipios— puede representar el que quedemos inoperantes”.

“Así que es un logro que ellos desistieran luego de la resistencia que tuvimos que hacer. Yo nunca le presenté un plan fiscal porque presentarlo era como si firmara mi sentencia de muerte porque el municipio quedaría inoperante. De un presupuesto de $9 millones ellos pretendían bajarlo a $3 (millones), que pagando el retiro, salud y los seguros de responsabilidad, ya no quedaba nada para dar servicios”, subrayó.

“El tiempo nos da la razón”

El presidente de la Asociación de Alcaldes, Luis Javier Hernández, planteó que “una vez más, el tiempo nos da la razón”. Afirmó que desde el inicio, el proyecto piloto comenzó mal porque la junta había dicho que iba a ayudar a los municipios con el asunto fiscal, pero “lo que resultó ser es que ellos (la junta) desconocían por completo cómo funcionan los municipios y comenzaron a conocernos durante el proyecto piloto”.

“Los municipios somos los únicos que estamos pagando la deuda a los bonistas, a diferencia del gobierno central que está actualmente en impago. Los municipios nunca hemos dejado de pagar nuestra deuda, y con un año de anticipación. Por eso es que nosotros planteamos que ese plan piloto era discriminatorio con los municipios, porque trataba a los municipios de manera distinta al gobierno central”, sostuvo el también alcalde de Villalba.