Wanda Vázquez

Vázquez recordó que hay otros programas del Departamento de la Vivienda local para ayudar a las familias damnificadas.

Las personas afectadas por los terremotos y las réplicas que han causado serios daños a miles de residencias y otras pérdidas en varios municipios del País desde el 28 de diciembre ya pueden comenzar a solicitar la ayuda de la Agencia Federal para Manejo de Emergencias (FEMA). El máximo de asistencia que podrán recibir los damnificados es de $35,500.

En una conferencia de prensa en La Fortaleza, la gobernadora Wanda Vázquez dijo que hay 60 días para solicitar la ayuda. Afirmó que los funcionarios de FEMA acudirán a los campamentos “oficiales” para llenar las solicitudes y que se permitirán declaraciones juradas de los damnificados para evidenciar que son dueños de las propiedades afectadas.

Alex Amparo, coordinador de FEMA para el proceso de recuperación de Puerto Rico, reconoció que los $35,500 no serían suficientes para reconstruir una vivienda. Reiteró que la ayuda es una de “emergencia” y que suplementaría lo que paguen las compañías de seguro.

“Si el seguro privado no pagó, esto es para daños que no están cubiertos bajo el seguro. Si una persona tiene $70,000 en daño y el seguro le da $50,000, pues FEMA puede cubrir los $20,000 que quedan”, explicó Amparo.

Los municipios donde se podrá recibir asistencia individual y pública son Guánica, Yauco, Guayanilla, Peñuelas y Ponce. Utuado podrá recibir asistencia individual y San Germán solo cualifica para asistencia pública.

Ottmar Chávez, director de la Oficina de Recuperación, Reconstrucción y Resiliencia (COR3), estimó en $200 millones los daños producidos por estos sismos. Aclaró que esto solo incluye las pérdidas certificadas y no estima los daños a estructuras como la Central Costa Sur de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), en Guayanilla.

Estos fondos ya están disponibles, según aseguró la gobernadora al explicar que la Declaración de Desastre Mayor firmada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, garantiza otros beneficios para los damnificados —como lo es la asistencia legal gratuita y la ayuda sicológica— pero solo para los que hayan estado en la zona o cerca de la zona de los terremotos.

Sobre la asistencia pública, dejó saber que los fondos podrían utilizarse para remover escombros y arreglar edificios públicos.

Esta declaración de emergencia permite que en Puerto Rico se reciban varias ayudas que incluyen la asistencia de vivienda provisional —que garantiza un techo por un tiempo limitado para los que hayan perdido sus casas—, el reembolso por gastos de alojamiento, reparaciones a viviendas, reemplazo de vivienda y la construcción de vivienda permanente o semipermanente.

Sobre la ayuda inmediata a estas familias, Vázquez recordó que hay otros programas del Departamento de la Vivienda local que pueden ayudar a relocalizarlos, como el programa de vales de Sección 8.

Entre los gastos que pueden cubrirse con esta ayuda individual de FEMA está el cuido de niños, gastos médicos y dentales, gastos de funeral y sepelio, artículos del hogar —incluyendo muebles y enseres—, ropa, herramientas, materiales educativos, vehículos y gastos de mudanza.

“Es importante que los gastos que vayan teniendo con relación a ir manejando la emergencia, tienen que ir conservando los recibos para evidenciarlo. Para reclamar estas pérdidas, va a haber estaciones de FEMA en cada uno de los refugios (oficiales) para que las personas puedan hacer la solicitud”, sostuvo la mandataria.

“Sabemos que la tierra continúa temblando. Pero es importante que las personas sepan que habrá personal disponible para ir llenando las solicitudes y documentos de FEMA para que puedan evidenciar esos gastos en los que han incurrido y las pérdidas que hayan tenido”, puntualizó Vázquez.

Recordatorio a los alcaldes

El coordinador de FEMA, por su parte, recordó que los alcaldes también tienen que guardar los recibos de gastos como remoción de escombros, reparación de edificios y asistencia a ciudadanos.

“Los alcaldes deben recordar que son fondos públicos. Tienen que realizar ese gasto evidenciado con facturas. No hay restricción si son para comprar víveres o suministros. Después que lo haya usado para beneficio del pueblo, no hay problema”, afirmó Amparo. “Si compraron o alquilaron generadores, catres u otros suministros, que guarden los recibos porque son fondos públicos”, insistió.

La declaración de desastre mayor permite, además, que Puerto Rico pueda recibir fondos adicionales para ayudar a pequeñas y medianas empresas, así como préstamos para viviendas y comercios.

Al igual que sucedió luego del huracán María, FEMA otorgará ayuda por desempleo a las personas que se hayan quedado sin trabajo en los pueblos afectados por causa de los terremotos. “Los beneficios van a empezar desde el día que se quedaron sin trabajo y pueden durar por 26 semanas”, explicó Vázquez.