Wanda Vázquez y José Ortiz

La gobernadora Wanda Vázquez y el director ejecutivo de la AEE, José Ortiz, en un aparte antes de la conferencia de prensa. >Fotos: Carlos Rivera Giusti/EL VOCERO

La gobernadora Wanda Vázquez ofreció ayer una conferencia de prensa en el almacén general de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) en Palo Seco, para informar que el gobierno está preparado para la nueva temporada de huracanes y que —aunque no harán pruebas de coronavirus a todos los refugiados— sí velarán por el distanciamiento social en los refugios. En pleno evento, se fue la luz.

“Se va a ir la luz”, reconoció la mandataria. “Lo importante es que la respuesta que se le dé al pueblo sea ágil, eficiente y lo antes posible para que no pase lo que pasó con (el huracán) María. Tenemos almacenes en diferentes lugares, la poda se hizo, se está trabajando con equipos de Estados Unidos para que puedan resolver. Tenemos la cooperación de la Guardia Nacional y de FEMA (Agencia Federal de Manejo de Emergencias). Eso no lo había. ¿Que el sistema (eléctrico) puede fallar? Todo puede fallar. Hasta nuestra casa. Lo importante es que la respuesta sea adecuada”, puntualizó.

Previo al apagón, Vázquez ofreció una larga lista de los preparativos de su gobierno para una temporada de huracanes que ya se perfila como muy activa.

José Ortiz, director ejecutivo de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), explicó que el apagón se debió a que —en preparación para la conferencia de prensa— optaron por utilizar un generador precisamente para evitar que se fuera la luz. Entonces, ese generador falló.

“Aquí normalmente cuando hay actividades usamos el generador para evitar cualquier evento. Se cayó el generador. Seguimos trabajando con el servicio de afuera. Lo que vimos fue la transferencia del generador, que algo le falló y ahora estamos con (el servicio de) la AEE”, afirmó Ortiz, quien, además, justificó los apagones de los pasados días.

El funcionario atribuyó nuevamente las interrupciones del servicio eléctrico a que el sistema “se protegió” para evitar que llegaran sobrecargas a las residencias y que el tiempo que tardó en restablecerse el sistema es el que tardan en llegar las brigadas a los lugares que se quedaron sin luz.

Entre otras cosas, Vázquez mencionó que hay cuatro helicópteros de la AEE disponibles y que ya están los acuerdos con las compañías estadounidenses de electricidad que luego de María tardaron en llegar precisamente por la falta de acuerdos.

Sobre los refugios, aseguró que repartieron 25,000 catres entre los municipios. Aunque todavía hay refugios que no están del todo asegurados —particularmente los del sur— la mandataria insistió en que hay edificios suficientes ya identificados.

Doble reto

Buscar refugios en Puerto Rico este año implicará dos retos nuevos: que haya suficiente espacio para evitar el contagio del Covid-19 y que se puedan identificar edificios en el suroeste, donde han colapsado casas, escuelas y otras estructuras públicas a causa de los terremotos que comenzaron en enero pasado. De acuerdo con la gobernadora, ya hay 264 refugios con capacidad para 35,284 personas.

“Lo más importante es la seguridad física y los suministros a personas. Aquí tenemos 264 refugios para mantenerlos seguros considerando el distanciamiento social. Los refugiados de María fueron 15,000 y la capacidad del gobierno ahora es de 35,000 espacios con distanciamiento social”, afirmó.

“Aún se encuentran en la culminación del proceso de inspección de 68 refugios y explorando nuevas alternativas para responder a la gente. Se está trabajando en coordinación con la Cruz Roja el adiestramiento para el manejo de refugiados”, agregó.

Varias de las escuelas del sur, explicó, todavía no han pasado por el proceso de evaluación para determinar si pueden ser utilizadas como refugio.

“El Departamento de Educación, el Departamento de la Vivienda y las oficinas del Negociado de Manejo de Emergencias de los municipios continúan con la inspección de las escuelas que puedan ser utilizadas como refugio”, se informó en comunicado de prensa.

Por su parte el secretario de Salud, Lorenzo González, dejó saber que no se realizarán pruebas de coronavirus a todos los refugiados, sino a aquellos que presenten síntomas.

“Típicamente una persona llega a un refugio y tiene que haber un cernimiento para garantizar que no haya condiciones crónicas o agudas. Toda persona que llega, se le hace un cuestionario y, si fuera necesario, la prueba que podría estar disponible sería la serológica”, explicó González.

“Esa persona se pondría en aislamiento para ver si hay que hacer la prueba molecular. Hay un plan establecido por Bioseguridad y se contemplan estas situaciones. Si hay síntomas, se hace el referido y se le hace la prueba”, sostuvo el funcionario.