Coronavirus

Los últimos tres arrestos ocurrieron el pasado sábado en sucursales bancarias en Dorado, Bayamón y San Juan.

El programa de Asistencia por Desempleo Pandémico, que administra el Departamento del Trabajo de Puerto Rico y que se le conoce por las siglas de PUA, ha sido objeto de esquemas de fraude por cuantiosas sumas, sin que se haya podido determinar el monto hasta ahora aunque se estima es millonario.

Entre los esquemas bajo pesquisa, llama la atención el presuntamente perpetrado por alrededor de 30 estudiantes de un exclusivo colegio en Guaynabo, según confirmaron fuentes de EL VOCERO.

A la madre de uno de los estudiantes —que es menor de edad— le llamó la atención que en el buzón de su hogar recibió un cheque del Departamento del Trabajo a nombre de su hijo, quien no trabaja.

La mujer alertó al Departamento del Trabajo, a quienes les devolvió el cheque por más de $8 mil, señaló una de las fuentes.

Tras la denuncia se supo que un grupo de unos 30 estudiantes de ese colegio, entre los 14 a los 18 años de edad, habían estado solicitando los beneficios del PUA y muchos de ellos recibieron cheques por sumas de entre $7 mil a $9 mil, y los cambiaron.

No se descarta que estudiantes de otras escuelas hayan cometido el mismo fraude por la facilidad de solicitar los beneficios sin que la agencia cotejara los datos.

A finales de la semana pasada, los inspectores del Servicio Postal le comunicaron al Departamento del Trabajo que estaban recibiendo una cantidad considerable de cheques en direcciones de casas deshabitadas en Río Piedras, Manatí y Bayamón, entre otros municipios.

En algunas de estas casas se han recibido más de 20 cheques, y la investigación apunta a que la mayoría de las ayudas han sido solicitadas por adictos a drogas que dan su nombre, seguro social y la dirección, y aunque no han trabajado tampoco les han pedido evidencia de que estén desempleados.

De acuerdo con las fuentes, estas personas se ponen en vela, y una vez el cartero deja los cheques avanzan a buscarlos y los cambian en el banco usando documentos reales que corroboran su identidad.

Entre el 14 al 26 de julio han sido intervenidos 29 individuos y recuperados alrededor de $153 mil, en otra de las modalidades, de acuerdo con datos de la Policía.

Los últimos tres arrestos ocurrieron el pasado sábado en sucursales del Banco Popular en Dorado, Bayamón y San Juan, y los cheques sumaban alrededor de $20 mil.

Se trata de un grupo criminal que ha estado obteniendo cheques mediante el robo de identidad de ciudadanos y una vez reciben los mismos contactan mayormente a deambulantes, a los que acicalan y les dan licencias falsificadas para cambiar los cheques, prometiéndoles una comisión.

Los sistemas de seguridad de las sucursales bancarias, han ayudado a detectar las licencias falsificadas, frustrando la intención de cambiar los cheques en efectivo.

Varios ciudadanos han radicado querellas en la Policía tras conocer que los datos de sus identidades han sido robados y usados para pedir los cheques del programa PUA.

Los 29 intervenidos por este esquema aguardan para comparecer ante un juez, cosa que no ha logrado el fiscal Emmanuel Santiago, en espera de documentos requeridos al Departamento del Trabajo y la firma Evertec, contratada para tramitar las solicitudes.

El Departamento del Trabajo convocó a una reunión en la que estarán fiscales, agentes de la División de Robos a Banco y Fraude a Instituciones Financieras de la Policía, así como investigadores federales de la Oficina del Inspector General y del Servicio Postal.

Se espera que los encargados de la seguridad del Departamento de Trabajo presenten en la reunión mayores datos para ayudar en las investigaciones y conocer la suma de dinero defraudada.

A estos esquemas se suman otras modalidades, como la de personas que no están en organizaciones criminales, y que individualmente han solicitado ayuda a nombre de familiares lo que les facilita cambiar los cheques.