Wanda Vázquez

La gobernadora Wanda Vázquez Garced.

La gobernadora Wanda Vázquez decretó una reapertura casi total del sector económico y social de la Isla a partir del 26 de mayo, que permitirá la operación con restricciones de centros comerciales, restaurantes, salones de belleza, barberías y las iglesias.

En la nueva orden ejecutiva con motivo de la pandemia de coronavirus están incluidos el comercio al detal, algunas oficinas públicas, la Lotería Electrónica, se permitirá abrir las clínicas para cirugías estéticas y las personas podrán visitar las playas, aunque de manera limitada.

Vázquez hizo el anuncio con representantes de los sectores económicos y religiosos y con funcionarios de alto rango. Esta vez no estuvo el secretario de Salud, Lorenzo González, quien se ausentó porque estuvo expuesto a una persona positiva a Covid-19. El funcionario se realizó la prueba molecular y espera recibir el resultado hoy.

Cuando se le preguntó si las medidas anunciadas cuentan con el endoso del grupo de trabajo de salud que ella misma designó, Vázquez dijo que sí, aunque admitió que presentaron preocupación con la medida de abrir los centros comerciales. Agregó que luego se convencieron de que las medidas de seguridad serían suficientes.

La mandataria advirtió que ahora que los comercios estarán abriendo, las personas que sean llamadas a trabajar —aunque se nieguen o no puedan regresar— no podrán seguir recibiendo el seguro por desempleo y agregó que esto lo dicta la ley federal.

Ante la preocupación de que haya personas que no puedan regresar a sus centros de trabajo —por razones como la falta de cuido para hijos menores o porque no se sientan emocionalmente listas para reintegrarse— la primera ejecutiva manifestó que son asuntos que deben trabajarse entre las personas llamadas a trabajar y las oficinas de recursos humanos.

Vázquez afirmó que basó su decisión de mayor reapertura en los números del Departamento de Salud. Los que presentó recogen datos hasta el 14 de mayo. Aludiendo a las cifras, alegó que hay una baja en contagios marcados por pruebas moleculares, declaró una reducción en la curva de contagio y catalogó como un éxito las medidas de distanciamiento social y toque de queda que comenzaron a mediados de marzo.

La gobernadora no pudo precisar cuántas pruebas de Covid-19 se han realizado en la Isla. EL VOCERO solicitó la información a Salud, al igual que el número total de casos positivos.

La nueva orden ejecutiva —que comienza a partir del 26 de mayo— mantendrá el toque de queda, excepto para entregas de comida y compras, que serán ahora hasta la medianoche. Las actividades al aire libre a partir del martes podrán extenderse también hasta las 7:00 p.m. en vez de las 3:00 p.m., como es actualmente.

Aunque una de las recomendaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) es que haya una reducción sostenida de casos positivos durante 14 días antes de impulsar nuevas aperturas, la gobernadora insistió en que están las condiciones para reabrir la economía.

“Sí se ha visto en las últimas semanas una reducción en términos de la línea de contagio. Eso es evidente. Lo vimos en la gráfica. Esa gráfica la prepara el Departamento de Salud. En ese sentido, tomamos en consideración la experiencia en el desarrollo de la pandemia”, afirmó Vázquez. “Han escuchado al secretario de Salud, que ha establecido unas alianzas para el ‘contact tracing’ que están trabajando. Estas recomendaciones y esta nueva orden ejecutiva ha sido en consenso con el ‘task force’ médico y el secretario de Salud. No estamos haciendo nada que no esté recomendado por ellos y se ha tomado en consideración la experiencia para tomar esto en consideración”, afirmó.

Apertura con límites

Los restaurantes podrán abrir hasta un 25% de su capacidad y —al igual que el resto de los comercios— deberán tener una autorización del Departamento del Trabajo, luego de haber entregado el plan para la reapertura.

Las barberías y los salones de belleza operarán de lunes a sábado entre 9:00 a.m. y 5:00 p.m. por cita previa. En cuanto a los centros comerciales, la apertura del 26 de mayo será para que puedan preparar las instalaciones, orientar a los empleados y tomar medidas que garanticen el distanciamiento social.

Estos centros comerciales podrán abrir desde el 8 de junio, velando por el uso de mascarillas entre los consumidores y limitando la cantidad de personas que pueden entrar a las tiendas. Podrán operar de lunes a sábado de 9:00 a.m. a 5:00 p.m. Los centros comerciales con un formato abierto no podrán permitir personas que supere el 50% de su capacidad, mientras que los centros cerrados tendrán que garantizar una persona por cada 100 pies cuadrados.

Los cines, áreas de juego y estacionamientos ‘valet’ continuarán cerrados. Los gimnasios tampoco podrán abrir. Las obras de teatro y centros de bellas artes podrán abrir, pero solo para organizar eventos que se puedan transmitir a distancia y no con público presente. Las carreras de caballos y las apuestas estarán permitidas, pero el Hipódromo Camarero no estará abierto al público.

Todos los comercios al detal que ya habían comenzado a dar servicio por cita previa —incluyendo ferreterías, gomeras y otros— tendrán que velar por el uso de mascarillas y el distanciamiento social dentro de las tiendas, que podrán abrir de lunes a sábado, entre 9:00 a.m. y 5:00 p.m. Los concesionarios de venta de vehículos de motor operarán de lunes a sábado de 9:00 a.m. a 5:00 p.m. por cita previa.

Los comercios continuarán cerrados los domingos. La gobernadora justificó esta determinación indicando que este día es necesario para que los comercios puedan tomar las medidas de limpieza e higiene.

Los servicios de lavado de carros, las armerías, los polígonos, los negocios de aseo y recorte de mascotas, y las agencias de viaje, también podrán abrir bajo la nueva orden ejecutiva —así como las lavanderías— en el mismo horario de lunes a sábado de 9:00 a.m. a 5:00 p.m.

Los funerales —un servicio que se había suspendido desde mediados de marzo con la primera orden ejecutiva— serán ahora permitidos con hasta un máximo de diez personas.

Los colegios privados podrán abrir para ofrecer desde sus instalaciones campamentos virtuales. La gobernadora no ofreció una fecha cierta para el inicio del curso escolar y dijo que tanto este como otros renglones se evaluarán a base de lo que suceda con los contagios durante esta apertura.

Sobre las playas, Vázquez comentó que los balnearios permanecerán cerrados, pero que las playas podrán usarse para realizar actividades físicas, como surfear y otros deportes acuáticos. Aunque reconoció que no hay suficientes policías para vigilar todas estas actividades, insistió en que su orden ejecutiva no permitirá “pasadías” en las playas.

En cuanto a los hoteles, informó que podrán proveer los mismos servicios permitidos al resto de la ciudadanía, como los restaurantes, tiendas y las playas para caminar y ejercitarse.

Vía libre a las iglesias

La mandataria —quien llegó con una mascarilla adornada con una cruz— estuvo acompañada por varios líderes religiosos que dijeron estar listos para abrir sus iglesias.

Elizabeth Rosado, pastora de la Iglesia Cristiana El Sendero de la Cruz, aseguró que ofrecerán turnos por una plataforma digital para garantizar el distanciamiento social dentro del templo.

Las iglesias podrán ofrecer servicios sábados y domingos. No obstante, el secretario de la Gobernación, Antonio Pabón Batlle, aclaró anoche que a partir de hoy las iglesias ya están exentas de ciertas restricciones de la orden ejecutiva en vigencia. “Ya necesitábamos abrir las iglesias”, dijo el funcionario en declaraciones escritas.

No abrirá el 23%

Ramón Leal, expresidente de la Asociación de Restaurantes (Asore), aseguró que el 23% de los 4,000 restaurantes en Puerto Rico optará por no abrir sus puertas a pesar del permiso gubernamental.

“Inicialmente, un 23% no tiene planes de abrir. Lo que no sabemos es cuándo van a abrir. Hay muchos que tienen negocios, se están preparando, pero no tienen planes de abrir en esta fase”, señaló Leal.

Adolfo González, de la Asociación de Centros Comerciales, manifestó que “nuestra industria tiene un impacto sobre la economía de $10,000 millones anuales y representa 130,000 empleos”.

“La pérdida de centros comerciales aún la estamos cuantificando, pero la pérdida de salarios hasta el 25 de mayo es de $431 millones en directos e indirectos y $270 millones en pérdidas de recaudos al fisco, IVU, patentes del CRIM e impuestos sobre ganancias”, detalló.

“Habrá un efecto residual en términos de la reducción de construcción de tiendas nuevas, pérdida de ingresos y menos impuestos para declarar. Eso todavía lo estamos cuantificando”, agregó González.