Ángel Pérez

El alcalde de Guaynabo y presidente de la Federación de Alcaldes del PNP, Ángel Pérez, hizo recomendaciones a sus asociados. >Brandon Cruz González/EL VOCERO

Por encima de la orden ejecutiva del gobernador Pedro Pierluisi para hacerle frente a la propagación del covid-19 y al alza en los contagios con el virus, alcaldes de la Isla han comenzado a redoblar las medidas de seguridad y consideran imponer restricciones mayores para salir del nivel de alerta rojo en que se encuentra la mayoría.

Hasta ayer en la tarde había 68 municipios en el nivel de alerta o rojo, 9 estaban en la categoría de alerta previa o naranja, y solo uno estaba en el nivel mínimo, que era la isla municipio de Vieques.

Frente al cuadro de alertas, Ángel Pérez Otero, presidente de la Federación de Alcaldes —que agrupa a los del Partido Nuevo Progresista (PNP)— destacó que “los alcaldes tienen la potestad de implantar las medidas que entiendan necesarias para controlar el contagio de covid-19”, ya que cada municipio tiene sus necesidades y condiciones particulares.

“A modo de ejemplo, los municipios de la montaña tienen necesidades y situaciones distintas a los municipios costeros. La Federación de Alcaldes recomienda dar cumplimiento a la orden ejecutiva del gobernador y no impone criterios a los alcaldes federados sobre cómo deben proceder. No obstante, estoy solicitando al gobernador que si por alguna razón, algún alcalde entiende que debe cerrar sus playas o marinas, pueda pedir al gobierno estatal la autorización para hacerlo en su municipio”, señaló el también alcalde de Guaynabo, en declaraciones escritas.

Expuso que le corresponde a cada ejecutivo municipal tomar las determinaciones según las condiciones presentes del virus en cada ayuntamiento. “Al mismo tiempo, continuamos los esfuerzos de vacunación, la realización de pruebas, el rastreo de contactos y la educación a la población sobre las medidas que debe tomar cada individuo para prevenir el contagio”, agregó.

Por su parte, la alcaldesa de Barceloneta, Wanda Soler, del Partido Popular Democrático (PPD), informó ayer que determinó cerrar las instalaciones recreativas y deportivas que opera el municipio, para evitar la aglomeración de personas.

Informó que desde ayer y hasta nuevo aviso “las facilidades deportivas recreativas ubicadas en las comunidades de Barceloneta estarán cerradas al público”.

“Los datos estadísticos de nuestra oficina de Investigación y Rastreo de Casos reportan que los casos de contagios positivos se duplicaron durante los últimos días. Estos datos sumados a los provistos por el Departamento de Salud, evidencian un alza en casos positivos, hospitalizaciones y fallecimientos”, señaló Soler, y dijo que la medida preventiva es parte de otros esfuerzos.

El municipio de Barceloneta mantiene una campaña de orientación que lleva como lema: El Covid mata, juntos salvamos vidas, la cual está enfocada en la necesidad de mantener las medidas de seguridad y salubridad recomendadas.

Entre las instalaciones que cerrarán se incluyen las canchas y parques recreativos y deportivos, y las pistas atléticas. Se indicó que el Barceloneta Pet Park y el Barceloneta Health and Fitness Center permanecerán abiertos, pero con una capacidad entre 20% y 30%, respectivamente. El natatorio permanece abierto solo para las prácticas del equipo Makos.

“Nuestro municipio se mantiene en nivel naranja. Sin embargo, queremos evitar que pueda llegar a nivel rojo por lo cual estas medidas son necesarias. Entendemos que el cierre, unido a la realización de pruebas para detectar el virus del covid, así como las vacunaciones, contribuyen a minimizar la posibilidad de contagios”, comunicó Soler.

Otro de los municipios que anunció medidas sanitarias fue Vega Alta, donde la alcaldesa María Vega, del PNP, comenzó una campaña de orientación a los comerciantes para que entiendan los alcances de la nueva orden ejecutiva que empieza hoy.

Señaló que estarán alertas los equipos de seguridad del municipio para asegurar el comportamiento adecuado de los turistas y visitantes a las playas y demás lugares de interés, y el cumplimiento con el uso de mascarilla y el distanciamiento social.

“Si colapsa el sistema de salud ante un creciente número de personas que deban ser hospitalizadas, todos nuestros envejecientes que requieran diálisis, terapias o tratamientos para condiciones crónicas se verán impedidos de recibirlas. Sería una doble tragedia, sencillamente por ignorar las advertencias que hace el gobierno y los sectores de salud”, afirmó Vega, para recordar la responsabilidad social de cada cual ante la pandemia.