Protesta

Residentes de los barrios Río, Camarones y Hato Nuevo, en Guaynabo, protestaron contra la operación de una cantera y una productora de hormigón cerca de sus hogares.

Una sirena daba la alerta y a los pocos segundos detonaba la carga explosiva en la cantera. Entonces, una onda expansiva sacudía los hogares de las comunidades aledañas y la borrasca de piedra y polvo se expandía por los alrededores.

Este fue el relato de varios vecinos cuyas comunidades ubican cerca de una cantera que fue históricamente dinamitada en la década de 1940 y en donde hoy día la empresa Ceres Environmental Inc. busca reactivar sus operaciones junto con una productora de hormigón asfáltico.

“El temblor que ocurrió este enero de 6.4 se sintió menos que las vibraciones que causaban las explosiones de esta cantera. Aquí antes se dinamitaba casi todos los días”, expresó a EL VOCERO Julio Suárez, portavoz de las comunidades que protestaron ayer frente a la cantera que ubica en la carretera PR-8834.

Suárez explicó a este medio que la zonificación donde ubica esta cantera es clasificada como residencial y ahora se pretende cambiarla a industrial.

Recordó que la empresa Cantera de Puerto Rico cerró sus operaciones en 2000, luego de que las comunidades ganaran un pleito legal. En dicho proceso, los vecinos alegaron que sufrieron daños en sus propiedades, además de desarrollar problemas respiratorios por las explosiones en la cantera.

“Nuestras casas sufrieron grietas y pedazos de los techos se desprendían. Entonces ahora Ceres Environmental Inc. quiere —además de reactivar la explotación de la cantera— poner también una planta de asfalto que, como bien sabemos, libera gases tóxicos”, explicó Suárez.

Por su parte, el científico ambiental Neftalí García señaló irregularidades en el proceso de alquiler que realizó Cantera de Puerto Rico con Ceres. “La explotación de Cantera de Puerto Rico no puede ser transferida a Ceres. Se tiene que solicitar un nuevo permiso para eso”, dijo.

Según explicó García, Cantera de Puerto Rico había solicitado unos permisos de explotación, pero estos no habían sido utilizados. “Ellos no pueden transferir su permiso a otra empresa y esos permisos caducan cada cierto tiempo. Están brincando los pasos y fragmentando el impacto ambiental en esta área”, acotó.

El experto enumeró los peligros que conlleva reactivar la explotación de piedra en el área y añadir la planta de hormigón asfáltico.

“La actividad que se producía aquí levantaba gran cantidad de polvo que resultaba irritante para la piel, ojos y vías respiratorias. Además, estos ruidos afectan a todos los vecinos, en particular a los niños autistas que viven en el área”, precisó.

Por su parte Myrna Conty —activista ambiental que participó de la manifestación— instó al alcalde de Guaynabo, Ángel Pérez, a tomar cartas en el asunto y no permitir la reapertura de la cantera. “El alcalde tiene el poder de retirarle el endoso a esta compañía (Ceres); si él no lo apoya, ese proyecto no va”, precisó.

Recuerda las explosiones

Don Alejandro Navarro, de 84 años y quien ha vivido toda su vida cerca de esta cantera, recordó las fuertes explosiones en la década de 1940, cuando había que cerrar el tránsito en la carretera PR-1 ya que pedazos de piedra volaban hasta esa vía principal.

“Debido a este problema empezaron a poner la dinamita más profunda en la tierra, pero ahí empezaron las fuertes vibraciones. Las casas tenían grietas por todos lados”, aseguró el octogenario, quien ahora reside en el barrio Río.

Las comunidades que se han unido para oponerse a la reactivación de la cantera son el barrio Río, Camarones, Hato Nuevo, sector La Loma —todos de Guaynabo— y el barrio Quebradas Arenas de San Juan.

Las próximas vistas públicas se llevarán a cabo en el Museo de Arte de Guaynabo el 3 y 4 de marzo a partir de las 9:00 de la mañana.

Por su parte, la compañía Ceres Asphalt, Inc. envió declaraciones escritas asegurando que “cumple con todas las regulaciones para garantizar la salud y seguridad de empleados y la comunidad”. Según explicó, actualmente tiene los permisos para operar la cantera y la planta de asfalto.

En el escrito, la empresa dijo que revisará su propuesta para tomar en consideración los comentarios de las comunidades aledañas.

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