Pedro pierluisi

>Brandon Cruz González / EL VOCERO

Luego de que el presidente del Senado, José Luis Dalmau, estableciera en un mensaje que el Partido Nuevo Progresista (PNP) debe costear los gastos de los seis cabilderos de la estadidad y que no se deben utilizar fondos públicos con estos fines, el gobernador Pedro Pierluisi afirmó que "es hora de dejar de obstaculizar la estadidad".

En declaraciones escritas, el primer ejecutivo sostuvo que "toda acción para hacer valer esa voluntad del pueblo es por definición un fin público para el cual el gobierno tiene el derecho, y la obligación, de utilizar todos sus recursos para viabilizarla".

"Decir que no hay un fin público para utilizar fondos públicos para abogar porque el Congreso le responda al reclamo de nuestro pueblo en esos plebiscitos es absurdo y antidemocrático", puntualizó el gobernador.

El gobernador coincidió con el presidente legislativo en cuanto a que el Congreso debe expresarse sobre el estatus político de la Isla. Sin embargo, enfatizó que "aun si se tardara más tiempo en contestar, la voluntad de nuestro pueblo no tiene fecha de expiración".

"Es hora de dejar de obstaculizar la estadidad única y exclusivamente por las contribuciones federales que eventualmente tendrían que pagar los contribuyentes acaudalados y las corporaciones que hacen negocios en la Isla. No hay nada que impida al Congreso aplicar gradualmente esas contribuciones mientras le da a todos los residentes de Puerto Rico el trato igual que se merecen en los programas del gobierno federal", añadió.

En su mensaje publicado en redes sociales, el presidente del Senado indicó que el Congreso tendría que contestar cuál sería el impacto de las contribuciones federales en la economía de Puerto Rico. Asimismo, cuestionó al Congreso federal sobre el efecto de anexar a una nación latinoamericana que es distinta a los Estados Unidos.

Ante esto, Pierluisi dijo: "¿Con qué cara se reclama trato igual en programas federales como el Medicaid, el Seguro de Ingresos Suplementarios, la asistencia nutricional y los créditos contributivos federales, y a la vez se reniega el derecho de nuestro pueblo a votar por el Presidente y tener representación con voto en el Congreso de Estados Unidos? ¿Con qué cara se le dice a Estados Unidos que Puerto Rico es una nación latinoamericana y se le pide que nos dé el mismo trato que a los estados en sus programas socioeconómicos?".

"¡Basta ya de tanta hipocresía o busconería!", dijo el gobernador.

De igual manera, el mandatario aseguró que cuando Puerto Rico sea estado "lo primero que se va" es la Junta de Control Fiscal, esto luego de que Dalmau cuestionara los planes fiscales que ha diseñado el ente federal y cómo se verían afectados con un cambio de estatus político. 

"Si nos respetamos a nosotros mismos, vamos a aceptar de una vez y por todas que Puerto Rico tiene dos caminos ante sí: el camino de la igualdad como un estado de Estados Unidos y el camino de la soberanía como una nación independiente de Estados Unidos. Y no hay quien pueda cuestionar que nuestro pueblo prefiere unirse en vez de separarse de Estados Unidos", subrayó.

"Concuerdo con el senador Dalmau de que un cambio de estatus en un asunto muy serio, y más allá que eso, la expresión democrática de un pueblo va por encima de todo en nuestro sistema republicano de gobierno. Por lo tanto, toda acción legislativa que vaya dirigida a ignorar la voluntad de nuestra gente será rechazada de plano por este servidor y debe ser rechazada por todos”, concluyó el gobernador.