Henry Escalera

Henry Escalera, comisionado de la Policía. 

 La pandemia provocada por el Covid-19 ha obligado al Negociado de la Policía de Puerto Rico (NPPR) a enfocarse en atender aquellas emergencias más apremiantes ante la realidad social causada por el virus, reconoció el comisionado Henry Escalera en el duodécimo informe que presentó ante el juez federal Gustavo Gelpí en el caso de la reforma de la Policía.

“Esta situación ha afectado al NPPR tanto en su nivel operacional como a nivel administrativo, especialmente en el proceso de reforma del NPPR. Los resultados de esta pandemia han exigido que el NPPR haya tenido que ajustar sus operaciones para tomar los pasos necesarios para mantener el control y salvaguardar la seguridad de las personas ante esta emergencia”, señala el informe que comprende el periodo entre abril a septiembre del año en curso.

“No obstante, reiteramos que el norte del NPPR es garantizar los derechos civiles de los ciudadanos, cumplir con el proceso de reforma y mantener informada a la ciudadanía sobre la labor del negociado”, se agrega.

Cambios en adiestramiento

De otra parte, informó que debido a la emergencia causada por el Covid-19, la Uniformada se vio en la obligación de suspender el adiestramiento previo al servicio de la Clase 229. No obstante, se reinició el pasado 6 de junio.

Escalera señaló que el plan de acción preparado tomó en consideración las recomendaciones del Departamento de Salud, de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el distanciamiento social.

Se dispuso que los salones de clase fueran adaptados para recibir a 14 estudiantes, manteniendo la distancia de seis pies entre cada pupitre. La clase está conformada por cinco grupos de aproximadamente 28 estudiantes.

Se le brindó el mantenimiento adecuado a los sistemas de aire acondicionado en los salones, salón comedor y demás oficinas de la academia en Gurabo.

De igual forma, se rotularon los salones de clases con información sobre el Covid-19; se han identificado las áreas de espera con la distancia requerida de seis pies en las que los cadetes se mantendrán al momento de utilizar las facilidades sanitarias, ponchadores y salón comedor; los salones son desinfectados todas las mañanas antes de que el personal cadete ingrese a los mismos, el uso del salón comedor será de modo escalonado y controlado para que no coincida la totalidad de la matrícula en el mismo, y el personal cadete que pernocte será acomodado a razón de tres cadetes por dormitorio.

El cuerpo policial se encuentra inmerso en un proceso de revisión y creación de nuevas políticas que complementarán el Manual para Inspecciones Operacionales y Administrativas en la Policía.

“El proceso debe concluir en los próximos dos a tres meses. De igual manera, desarrollará talleres para el adiestramiento del personal responsable del referido proceso de revisión y creación de nuevas políticas”, indica el documento.