manifestacion tribunal federal

Los manifestantes llegaron hasta el Tribunal Federal para protestar en contra del Plan de Ajuste de la Deuda. 

Manifestantes congregados frente al tribunal federal durante todo el día de ayer, se juntaron con el objetivo de enviarle un mensaje a la jueza de quiebras Laura Taylor Swain —quien comenzó a escuchar los argumentos a favor y en contra— para que no le dé paso al Plan de Ajuste de la Deuda (PAD).

Los sectores y organizaciones en protesta coincidieron en que la reestructuración de deuda —que no fue auditada— incluye emisiones de bonos que entienden son ilegales y cuyas condiciones terminarán afectando las pensiones y los servicios esenciales, como la educación superior pública.

Durante más de nueve horas, no hubo en la calle Chardón —donde ubica la entrada principal al tribunal— ni silencio ni tregua de parte de los manifestantes. Allí se congregaron personas de todas las edades que cantaban consignas como “la pensión que trabajé, yo no la entregaré” o “la UPR no se vende”. La masa de gente escuchaba los mensajes de los líderes sectoriales y sindicales y también las intervenciones artísticas.

Acompañados de instrumentos musicales, sartenes, ollas y cucharones, la expresión colectiva iba de la indignación a la rabia, ante las decisiones que impulsa la Junta de Control Fiscal (JCF) como parte del proceso para reestructurar la deuda y promover recortes constantes al presupuesto de la UPR.

Patricia Irizarry, de 17 años y estudiante del recinto de Aguadilla de la UPR (UPR-Aguadilla), salió antes del amanecer desde San Sebastián para unirse a la jornada de protestas porque entiende que el PAD le afecta doblemente y le preocupa el futuro.

Indicó que están amenazando su lugar de estudios y siente que está en peligro lo que algún día debe ser su pensión después de que se integre al sistema público de enseñanza, porque su sueño de toda la vida ha sido ser maestra.

“Nos van a hundir como estudiantes, que somos el futuro del País, que se supone que a nosotros sea a quien nos den prioridad, pero no nos dan la prioridad que merecemos y estoy preocupada porque además estoy estudiando Educación. Yo quiero ser maestra y al ver todas estas cosas que están pasando, lo injusto que el gobierno está siendo con los maestros, eso a mí me asusta como futura educadora del País”, expresó.

Sin embargo, aseguró que no renunciará al sueño de ser maestra a pesar de las condiciones que enfrenta el magisterio.

Ayer el movimiento estudiantil tuvo un papel protagónico cuando a eso de las 11:00 de la mañana, —luego de que se corriera de boca en boca que estaban por llegar tras salir horas antes desde el Recinto de Río Piedras— se divisó la guagua de sonido que los precedía y el ambiente se llenó de júbilo en recibimiento de los estudiantes. La gran mayoría de las personas abandonó la formación de piquete para grabar con sus celulares a los estudiantes a su llegada.

Acompañados de música, pancartas con mensajes en defensa del presupuesto de la UPR, miles de estudiantes, profesores, madres y padres entraron a la calle Chardón. De inmediato comenzaron a apostarse más guardias de seguridad en las áreas del estacionamiento y los portones del tribunal.

No pasó mucho tiempo antes de que se viviera un momento de tensión cuando comenzaron a amarrar con sogas algunas de las pancartas más grandes a los portones del tribunal. En respuesta y desde el área verde dentro de las instalaciones, un agente comenzó a cortar las sogas con una pequeña tijera y se suscitó un forcejeo. Otro de los guardias soltó gas pimienta.

Sin embargo, la mayoría de las personas llevaba puesta su mascarilla para evitar el contagio con el covid —lo que los protegió un poco de los gases— y la situación no pasó de unos cuantos insultos. Poco después la formación de guardias, armados con escopetas de pellets, fue retirada del portón.

Diez minutos después, un contingente de la Fuerza de Choque se posicionó en fila frente a la entrada y allí se mantuvieron el resto del día.

Ángel Ocasio, secretario general de la Confederación Estudiantil Nacional (CEN), hizo un llamado a seguir las manifestaciones para que llegue el mensaje a la jueza Taylor Swain: “La dignidad del pueblo va primero y hoy estamos haciendo lo que el gobierno y la administración no han hecho, defender la Universidad de Puerto Rico”, expresó, llevándose un aplauso.

A eso de las 2:00 de la tarde, la jueza Aida Delgado se asomó brevemente para ver la manifestación desde el estacionamiento multipisos que da a la calle.

Para la senadora María de Lourdes Santiago, el representante Denis Márquez y el excandidato a la gobernación Juan Dalmau —líderes del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP)— le toca al Congreso asumir responsabilidad sobre la deuda, porque durante el proceso limitó las opciones que se presentaron y luego nombró la junta fiscal con poderes plenipotenciarios, que a su juicio han utilizado para beneficiar a quienes compraron bonos en negociaciones que han estado impugnadas.

La representante Mariana Nogales, el senador Rafael Bernabe, el excandidato a la gobernación Manuel Natal y la excandidata a representante Eva Prados, —líderes del Movimiento Victoria Ciudadana (MVC) — también llegaron a manifestarse en rechazo al plan de ajuste.

En horas de la tarde más personas jubiladas y educadores se unieron a los piquetes exigiendo que no se trastoquen sus pensiones.

Una maestra de escuela superior, con 28 años de trabajo y quien no se quiso identificar, expresó que era injusto que estando tan cerca de acogerse al retiro, se enfrente a posibles cambios en las proyecciones para su vida como jubilada, cuando aún tiene deudas y “una familia que mantener”. Recordó que por años aportó de su salario para la compra de materiales porque el Departamento de Educación no se los proveía.

Aseguró, además, que se trata de una profesión que no todas las personas están capacitadas para realizar.

“El magisterio le roba tiempo a su familia para dedicárselo a los hijos del país. Nosotros invertimos en la niñez que algún día va a aportar al país. Si queremos menos criminalidad, necesitamos más educación. Pero las escuelas están en detrimento, y la solución no puede ser decirle a la gente que se vayan”, declaró.