Yazzer Morales Díaz

El representante Yazzer Morales Díaz. >Carlos Rivera Giusti/EL VOCERO

Con el propósito de “hacerles justicia” a los residentes de la comunidad Las Acerolas, en Toa Alta, el representante Yazzer Morales Díaz sometió una medida que viabiliza que el Departamento de la Vivienda adquiera -por el precio nominal de un dólar- los terrenos donde están enclavadas sus viviendas para así otorgarles títulos de propiedad.

“La deplorable situación bajo la que viven y la falta de posesión de un título de propiedad sobre las residencias y los solares donde se han enclavado les han impedido solicitar los servicios necesarios para obtener permisos de uso, lo que -a su vez- les obstaculiza acceso a los servicios esenciales de suplido de agua, energía eléctrica y asfalto”, comentó el representante del Partido Nuevo Progresista (PNP).

La Resolución Conjunta de la Cámara 110, radicada el 20 de abril, además de ordenar a Vivienda adquirir la titularidad de los terrenos de Las Acerolas, dispone que esos residentes estarán exentos del cumplimiento del requisito de ingresos establecido en la Ley 132 de 1 de julio de 1975, según enmendada.

La mencionada exención queda justificada, ya que existe en esta comunidad una cantidad significativa de familias bajo la definición de “escasos recursos económicos” que dispone la aludida ley.

La comunidad de Las Acerolas nació como resultado de invasiones de terrenos propiedad de la Autoridad de Tierras. En su momento había aproximadamente tres mil personas viviendo en el lugar. Posteriormente, dichos terrenos fueron divididos en 327 parcelas y en 2003 fue declarada como una comunidad especial.

Según explicó Morales Díaz, el Departamento de la Vivienda administra un programa de cesión de parcelas que ha tenido gran impacto sobre el desarrollo socioeconómico de las comunidades más necesitadas.

Asimismo, y como parte de sus funciones, la agencia establece las normas directivas programáticas para alcanzar y administrar el desarrollo de todos los programas y actividades en el campo de la vivienda de interés social, además de promover la tenencia de un hogar propio como mecanismo de empoderamiento y promoción de autosuficiencia.