Beatriz Rosselló

La primera dama Beatriz Rosselló, pidió hoy el perdón para el gobernador, quien fue administrador de un chat en Telegram que ha causado la indignación de todos los sectores del país, de los cuales muchos hoy reclaman su renuncia.

“Veamos más allá, perdonemos, evaluemos los logros y enfrentemos los retos que hemos vencido y los que aún nos faltan por vencer”, dijo la primera dama en sus primeras declaraciones desde la divulgación del controversial chat.

“No debemos desenfocarnos ni permitir que se interrumpan todas las iniciativas que con mucho sacrificio hemos levantado y que han beneficiado a todo nuestro pueblo. Hicimos un compromiso de trabajar por un mejor Puerto Rico y lo seguiremos cumpliendo”, agregó.

Cuando se desató el escándalo por la publicación del chat, Beatriz Rosselló se encontraba en un viaje que el gobernador tuvo que abandonar por los arrestos federales a exfuncionarias de su Gabinete.

Beatriz Rosselló además elogió el hecho de que el gobernador haya pedido perdón.

Aseguró que “es de hombres íntegros aceptar los errores y dar la cara, como siempre lo ha hecho”.

“Cometió un error, lo comprendió, e inmediatamente se disculpó. Conmigo también tuvo una seria conversación, con el beneficio de que yo lo conozco muy bien, conozco su sinceridad y por supuesto, creí en su arrepentimiento. Yo sé que jamás volverá a suceder algo así”, manifestó.

También expresó que tanto ella, como su esposo valoran a la mujer.

“Valoramos a la mujer, a la familia y a todos los principios de igualdad e inclusión por las que hemos batallado. Enfrentamos con total responsabilidad este capítulo que debe servir de ejemplo para todos y todas”, puntualizó.

El controversial chat está compuesto por el exsecretario de Asuntos Públicos de La Fortaleza Ramón Rosario; el exasesor legal del gobernador, Alfonso Orona, el propietario de la agencia de publicidad KOI, Edwin Miranda; el asesor de comunicaciones Rafael Cerame, el representante del gobernador en la Junta Federal de Control Fiscal, Christian Sobrino; el exsecretario de Hacienda, Raúl Maldonado, y el primer ejecutivo, entre otros.

Ricardo Rosselló y miembros de su gabinete se burlan de funcionarios, utilizan palabras soeces y abordan temas de política pública.