Gregorio Matías

El sargento Matías fue certificado como candidato para uno de los escaños en el Senado dejados por Margarita Nolasco y Zoé Laboy.

En el historial del sargento Gregorio Matías, quien aspira a ocupar una de las dos vacantes en el Senado, hay querellas administrativas por incidentes de xenofobia, conducta inmoral, utilización de lenguaje inapropiado en horas laborables, incitar a la violencia y hasta negligencia.

Sin embargo, el comité de evaluación de candidatos del PNP certificó a Matías entre los 16 candidatos para ocupar las vacantes de senador por acumulación que dejaron las exsenadoras Margarita Nolasco y Zoé Laboy. La elección especial fue pautada para el próximo 10 de noviembre, aunque se desconoce de dónde saldrá el dinero para la misma luego que la Comisión Estatal de Elecciones (CEE) advirtiera que carece de presupuesto.

EL VOCERO tuvo acceso al récord administrativo de Matías, quien también es vicepresidente de la Asociación de Policías Organizados (APO), y este evidencia al menos 11 querellas administrativas entre 1996 y 2012. Además, el nombre del sargento aparece plasmado en el informe del Departamento de Justicia federal, que provocó un acuerdo entre el gobierno federal y el Estado Libre Asociado (ELA) para reformar la Uniformada con el aval del Tribunal de Distrito Federal en Puerto Rico.

El informe de Justicia federal, con fecha de septiembre de 2011, detalla que Matías supuestamente hizo insultos xenófobos sobre los dominicanos en una barra en Río Piedras el 18 de agosto de 2006, lo que provocó un incidente violento con un individuo identificado como Ignacio Santos Rosario.

“Santos Rosario le pidió al agente Matías Rosario que mostrara respeto y que dejara de hacer esos comentarios. El agente Matías Rosario luego apuntó su arma de reglamento a Santos Rosario y le pidió copia de su identificación. Santos Rosario abandonó la zona y, mientras se alejaba, el agente Matías Rosario le disparó dos veces en la pierna. Más agentes de la Policía llegaron al lugar y comenzaron a patear y golpear a Santos Rosario, mientras se encontraba en el suelo”, detalla el informe.

Sin razón para “fuerza letal”

De hecho, Justicia federal concluyó que no había razón legítima para que el sargento, hoy candidato al Senado, usara fuerza letal contra Rosario. Esta acción, según el informe, evidencia un desprecio por la comunidad dominicana en general. “El 19 de marzo de 2009, el tribunal del distrito desestimó el caso de derechos civiles, después que las partes entraron en un acuerdo confidencial”, señala el informe.

En tanto, el récord administrativo de Matías incluye querellas por conducta inmoral (1996), deuda (1996 y 2009), conducir un vehículo de motor sin marbete vigente (1998), violencia doméstica (2003), lenguaje inapropiado contra querellante (2004), discusión y amenaza (2005), incitar a la violencia (2008), ausencia o abandono de servicio (2006) y negligencia (2012).

Mayoría de los casos archivados

Algunas de las querellas, según el récord, fueron archivadas y en otros casos la Uniformada dio orientación al sargento. La querella administrativa por un incidente de violencia doméstica en enero de 2003 hizo que la Uniformada suspendiera sumariamente al sargento, quien luego fue reinstalado a sus labores y la querella quedó archivada.

Lo mismo ocurrió con otra querella de un altercado violento, relacionado supuestamente a un familiar de Matías, en la que se alega que este “incitaba a que siguiera el abuso físico sin hacer nada”.

Asimismo, fuentes de EL VOCERO confirmaron que existen otras dos querellas administrativas contra Matías Rosario, las cuales aún atiende la División Legal de Policía.

“Infundadas” las querellas

Matías dijo a EL VOCERO que la mayoría de las querellas en su contra fueron infundadas y restó credibilidad a su mención en el informe de Justicia federal. “Yo me relacionaba con la comunidad dominicana y cuando se me pone en ese informe como abusador de dominicanos nunca se dieron cuenta que yo soy dominicano también. Ellos me ponen y luego me exoneran porque soy dominicano. Nací en República Dominicana y vine a Puerto Rico a los 3 años”, sostuvo.

Indicó que Justicia federal nunca se dio a la tarea de indagar sobre su nacionalidad, aunque admite que creció entre la comunidad San José, en Río Piedras, y el residencial Manuel A. Pérez en Hato Rey. “Esa era una de las cosas que más peleábamos con la reforma porque fue hecha a base de situaciones que no eran del todo ciertas. En el caso de la violencia domestica, si pudiste observar, eran infundadas y en todas y cada una de las querellas salí exonerado”, manifestó.

Incluso, mencionó que se sintió objeto de prejuicios en la Policía porque lo veían relacionarse con dominicanos sin conocer que él es dominicano. “La verdad está ahí… exoneración y la parte de la reforma se equivocó cuando me pone a mí como xenófobo porque esa persona a la que le di el disparo estaba tratando de secuestrar a una dama, me dispara y luego yo le disparo”, dijo.

Certifican su candidatura

El comité de evaluación del candidatos del PNP es presidido por la exjueza y senadora Luisa Lebrón Burgos, y fue esta quien confirmó el lunes en un comunicado de prensa la certificación de los 16 aspirantes al Senado, incluyendo a Matías. “Nuestra gente tendrá la oportunidad de escoger entre los mejores candidatos luego de una evaluación rigurosa por parte del comité”, dijo.

En tanto, el secretario del PNP, Rafael “June” Rivera, indicó a este diario que desconocía del historial de Matías Rosario, y si la presidenta del comité evaluador consideró el récord administrativo y policial del candidato. “Eso lo hace el comité y en ese juicio yo no entro. Ellos me envían a mí la recomendación y si ellos me dan visto bueno, pues yo lo certifico”, afirmó.

Este diario hizo gestiones para obtener declaraciones de Lebrón sobre los criterios utilizados para la certificación del candidato. Sin embargo, al cierre de esta edición no había sido posible el acceso.

EL VOCERO intentó también obtener una reacción del comisionado de la Policía, Henry Escalera, sobre el récord de Matías, pero este no recibió a la periodista que visitó su oficina en el Cuartel General.