Carmelo Ríos

El portavoz de la mayoría en el Senado, Carmelo Ríos, entiende que el gobernador Rosselló debe reunirse con los autores de la propuesta nueva Ley de Armas.

La oposición del gobernador Ricardo Rosselló a un proyecto que recién se aprobó en la Asamblea Legislativa para crear una nueva Ley de Armas podría cambiar, si los legisladores involucrados con la pieza legislativa logran convencer a los asesores del Ejecutivo.

El senador Nelson Cruz, autor del Proyecto del Senado 1050, dijo a EL VOCERO que solicitó reunirse con Rosselló y con el secretario del Departamento de Seguridad Pública (DSP), Elmer Román. Ambos aceptaron la reunión, según Cruz, aunque ayer, al cierre de esta edición, no se había cuadrado una fecha para dicho encuentro.

“El gobernador ha sido consistente en que si es de fácil (acceso a las armas) lo estaría vetando, pero también manifestó que cuando ese proyecto llegue a su escritorio él le estará dando el justo curso y lo estará evaluando. Creo que él ha sido consistente... y estoy convencido de que cuando vea el proyecto se dará cuenta que es mucho mejor de lo que tenemos hoy”, dijo Cruz en entrevista telefónica con este diario.

Según el trámite legislativo, la medida se aprobó al cierre de la sesión ordinaria el domingo, 30 de junio, pero aún no se ha enviado para la evaluación del Ejecutivo.

La versión que la Legislatura enviará a La Fortaleza reduce los costos para el acceso a las armas a $200 y concede un plazo de 45 días para que el Negociado de la Policía responda a la petición de licencia. Igualmente, la pieza (PS 1050) consolida los permisos actuales en una sola licencia, que autoriza la tenencia, el tiro al blanco, la transportación y la portación de armas de fuego.

Más “riguroso”

El costo actual del permiso anda por los $1,910 y la versión aprobada en la Legislatura lo reduce a $200. La pieza provee, además, un lenguaje para que la verificación de antecedentes penales del solicitante de la licencia sea más riguroso.

“Confirmé una reunión con el secretario de Seguridad Pública —como asesor principal del gobernador en estos asuntos— para que pueda ver lo que tenemos en el derecho vigente y lo que proponemos. También solicité una reunión con el teniente Acevedo (del Negociado de la Policía) que es quien está a cargo de la licencia de armas y con el gobernador”, dijo Cruz.

Las reuniones, según el senador novoprogresista, se podrían efectuar esta semana por separado.

Se tomaron su tiempo

“El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, siempre estuvo bien pendiente a que se cumpliera con todo lo que el gobernador había pedido y había esbozado en los medios. Por eso se tardó y tomó tiempo en trabajarlo porque la preocupación del gobernador es importante para nosotros. No íbamos a aprobar algo que llegara a La Fortaleza para que él lo vetara”, comentó.

Tras una reunión

El portavoz de la delegación de mayoría en el Senado, Carmelo Ríos, opinó que el gobernador debería convocar a una reunión con los autores de la medida, al tiempo que favoreció la permanencia de la membresía a los clubes de tiro dentro de la ley. La versión aprobada elimina dicho requisito para la obtención de la licencia.

“Sería bueno que podamos discutir artículo por artículo con el gobernador y si después de eso él entiende que tiene que vetarse pues difiero de él. Esto no es un proyecto perfecto, ningún proyecto lo es. Nadie va a estar siempre complacido, hay gente que está a favor o en contra de la segunda enmienda; y hay quienes creen que sacando todas las armas de las calles eliminan la criminalidad. Yo creo que si los ciudadanos ejercen su derecho constitucional, la criminalidad baja como ha pasado en muchos de los estados donde hay leyes más flexibles”, expresó.

En días recientes, Rosselló anticipó a los medios de comunicación que podría vetar la medida.

“Esto es una posición filosófica, basada en la evidencia que he podido ver, que dar acceso más fácil para las armas no es beneficioso para nuestra sociedad”, sostuvo el primer ejecutivo.