Francisco Parés
 
 
 

La Oficina de Gerencia y Presupuesto (OGP) y el Departamento de Hacienda, trabajan con intensidad para tener en tres semanas una propuesta de presupuesto que convenza en la expectativa de gastos a la Junta de Control Fiscal, que les ha dado hasta el 29 de enero para la entrega del documento.

Las horas de trabajo se han redoblado en ambas dependencias públicas, mientras esperan por los borradores de presupuesto de las diferentes agencias. La proyección es tener un presupuesto con cargo al Fondo General que se podría asemejar a lo que aprobó la junta fiscal para el año en curso que vence el 30 de junio, de alrededor de $10,000 millones. El presupuesto consolidado con asignaciones especiales y federales, en promedio ronda los $22,000 millones.

EL VOCERO conversó por separado con el nuevo director de la OGP, Juan Carlos Blanco, y con el secretario de Hacienda, Francisco Parés, quienes tienen la encomienda del gobernador Pedro Pierluisi de configurar un borrador a tono con la realidad de ingresos y los gastos que ello permita.

Durante el pasado cuatrienio la junta fiscal no avaló ninguno de los presupuestos presentados y la Ley de Supervisión, Administración y Estabilidad Económica de Puerto Rico (Promesa, por sus siglas en inglés) exige que haya cuatro que estén balanceados en años consecutivos.

Blanco entiende que tiene entre las manos un calendario “bien corto”, pero asegura no tener dudas “de que vamos a cumplir con entregar ese borrador el 29 de enero y va a ser el resultado de un trabajo bien pensado y que va a requerir mucho esfuerzo”.

“Aquí lo más importante es la continuidad. Hemos mantenido ese calendario de la pasada administración porque aquí no hay tiempo de parar y empezar de nuevo. Ahí hay unas metas de los gastos y estamos trabajando con todas las agencias y los jefes de agencias para asegurarnos de que se analiza el presupuesto y se entra la información al sistema”, expresó.

Agregó que el punto de partida es la expectativa acerca de la actividad económica y los recaudos que esto permitirá llevar a la caja de Hacienda. Teniendo claro que “hay un alto nivel de incertidumbre todavía debido a la pandemia”.

Los puntos controvertibles sobre la mesa incluyen las pensiones, el gasto en salud y la pandemia, y la amplia estructura gubernamental.

Confía en los recaudos

El secretario de Hacienda mencionó que la junta fiscal es la que tiene la autoridad legal de hacer la proyección de ingresos “y a base de eso es que se hace el presupuesto. Puede ser que la junta recalibre su proyección y revise la proyección actual”, debido a todo lo que está ocurriendo.

No obstante, al mirar los números de Hacienda al inicio del cuarto trimestre de 2020, Parés entiende que “con el desempeño tenido nos sentimos confiados de que vamos a superar las proyecciones y eso es un indicador sumamente positivo, y para el año fiscal los recaudos no deben ser un asunto de preocupación para la implementación del presupuesto”.

A lo que se refiere Parés es que luego del ajuste a la baja en la actividad económica y en la proyección de ingresos el último año, llegó al fisco un poco más de dinero del esperado.

Importante los fondos federales

En medio de la crisis fiscal y el trastoque general producido por la pandemia de Covid-19, la llegada de fondos para la recuperación por los terremotos y las asignaciones federales de estímulo por la emergencia de salud, se han convertido en el colchón para amortiguar el golpe fiscal.

“Tenemos unas proyecciones bien optimistas, particularmente si logramos destrancar los fondos federales que se espera que se desembolsen”, agregó Blanco, y planteó que “para propósitos de presupuesto estamos viendo unas proyecciones bastantes similares a lo que tuvimos el año pasado”.

El impacto del Covid

El director de la OGP destacó que además del trabajo directo con Hacienda, esta vez incluyen al Departamento de Salud, ya que la proyección sobre la meta de alcanzar la vacunación masiva incidirá en la actividad económica y en la recuperación de sectores como el comercial, de entretenimiento y a un plazo mayor, el turismo.

Parés concurrió en que el tema de la salud es determinante pues fue lo que provocó la caída significativa en los recaudos entre abril y junio de 2020, cuando apenas ingresó una cuarta parte del promedio para el primero de los meses en ese periodo, debido al ‘lockdown’.

“Estamos totalmente conscientes de que en la manera en que se utilice el presupuesto también es un mecanismo de desarrollo económico; tenemos que usar bien el presupuesto todos los jefes de agencia. Cada vez que se encuentre una factura de servicios y no se emite el pago, realmente estamos afectando al sector privado y esos no son lujos que nos podemos dar en este momento”, advirtió el secretario de Hacienda.

juan carlos blanco
 
 
 

Una vez el gobierno entregue el borrador del presupuesto el próximo 29 de enero, habrá un periodo de varios meses de análisis y conversaciones durante el cual la junta fiscal hará recomendaciones y tomará decisiones. También está la parte que le toca aprobar a la legislatura.

“Vamos a ser firmes y respetuosos y vamos a tener un diálogo constructivo. Estamos conscientes de que tenemos una responsabilidad con la cual vamos a cumplir”, puntualizó Blanco.

¿Se alcanzará el presupuesto balanceado?

Se les preguntó a ambos funcionarios si hay ambiente y disposición para comenzar a producir un presupuesto balanceado, como lo exige Promesa.

“Queda trabajo por hacer y construir esta relación constructiva con la junta fiscal con un diálogo profesional y la misma meta de que Puerto Rico eche hacia adelante”, contestó Blanco, y añadió que “el ejercicio de hacer un presupuesto es anual, pero el proyecto de gobierno debe ser multianual… la manera en que usamos los recursos este año no es aislada de unos planes que van a estar ocurriendo en tres, cuatro, o cinco años”.

Destacó que la responsabilidad mayor está en las agencias y en que estas puedan cumplir con la entrega de sus borradores. “El gobernador les ha pedido que hagan un verdadero análisis de ver cuál gasto es necesario y cuál le está dando el mayor rendimiento a esos recursos que tienen disponibles”, precisó Blanco.

Mientras, Parés entiende que “este presupuesto va a ser la carta de presentación del gobernador, que observe los mejores intereses de los puertorriqueños y según las necesidades de las agencias”. Tiene claro que es una obligación producir un presupuesto balanceado, porque —entre otros asuntos— “hay un aspecto de servicio a la deuda que eventualmente el gobierno de Puerto Rico tendrá que responder”.