José Carrión

El presidente de la junta fiscal, José Carrión, dijo que los actos de corrupción pueden “tener el efecto de obstaculizar nuestra recuperación económica en momentos en que la gente más lo necesita”.

Tras la divulgación de una conversación del gobernador Ricardo Rosselló con varios funcionarios y asesores cercanos en el que profieren insultos a mujeres, adversarios y a la Junta Federal de Control Fiscal, el ente regulador puso fin al silencio que mantenía en medio de la racha de escándalos en los que se ha visto involucrado el gobierno.

El presidente de la junta federal, José Carrión, catalogó ayer las expresiones vertidas por el primer ejecutivo y los integrantes de su equipo de trabajo en el chat de Telegram, así como los arrestos federales de esta semana por aparentes esquemas de corrupción, como “desafortunados” y aseguró que “laceran profundamente la confianza que debemos tener en las instituciones gubernamentales”.

“Todos tenemos la responsabilidad de conducirnos con los más altos niveles de integridad, honestidad y ética en beneficio del pueblo de Puerto Rico y de sus futuras generaciones”, comentó Carrión. Indicó que esta es la única manera de “asegurar el buen funcionamiento del gobierno e intentar preservar la confianza de todos los constituyentes”.

El chat que está siendo divulgado paulatinamente y que se rumora es de unas 800 páginas incluye expresiones soeces de Rosselló y demás miembros del grupo hacia la junta federal y sus integrantes. En una parte, el mandatario escribió “Go f%#k yourself” con emoticones mostrando el dedo del corazón. Mientras, el exsecretario de Asuntos Públicos, Ramón Rosario, llama a la directora ejecutiva del ente, Natalie Jaresko, “tu gatita Jaresko”, al referirse al representante del gobierno ante ese ente, Christian Sobrino. Este le respondió: “Fo”.

“La ciudadanía merece que nuestros servidores públicos en todos los niveles se desempeñen con un mayor grado de rigurosidad en el descargue de sus funciones”, dijo Carrión.

Un obstáculo los corruptos

El presidente de la junta también abordó los arrestos de la exsecretaria del Departamento de Educación, Julia Keleher, y de la exdirectora ejecutiva de Administración de Seguros de Salud (ASES), Ángela Ávila, así como de varios contratistas del gobierno. Indicó que estos “traicionan la gestión y la imagen de Puerto Rico a nivel local y nacional y pudieran tener el efecto de obstaculizar nuestra recuperación económica en momentos en que la gente más lo necesita”.

“A pesar del reprochable comportamiento de los que no respetan el bienestar público en el ejercicio de sus funciones, la junta continúa enfocada en reestructurar la deuda del gobierno de Puerto Rico, restablecer la salud fiscal de la Isla y continuará laborando con aquellos que compartan este objetivo”, concluyó Carrión.