Woman smoking with electronic cigarette

Aunque los cigarrillos electrónicos son comercializados como inocuos o inofensivos, su uso desmedido, especialmente al mezclarse con saborizantes o THC, puede ocasionar daño severo e irreversible a los pulmones, alertó el Departamento de Salud (DS), quienes también confirmaron el primer caso de lesión pulmonar por vapeo en la Isla.

A juicio de la subsecretaria de la agencia, la doctora Concepción Quiñones de Longo, la situación es extremadamente alarmante, pues la venta del cigarrillo electrónico está por la libre y menores de 21 años están teniendo acceso al artefacto. Según datos del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) el uso de los vaporizadores es cada vez mayor en adolescentes de entre 12 a 17 años.

Tal es así, que el primer caso de lesión pulmonar severa provocado por el uso excesivo del cigarrillo electrónico en la Isla fue de una joven de 19 años que debió ser ingresada a cuidados intensivos tras hacer uso de los vaporizadores con marihuana desde sus 12 años. Esta prefirió permanecer en el anonimato.

“Empecé con cannabis”

“Empecé con cannabis y mi hermana fue la primera que me consiguió un vaporizador en noveno grado. Yo era menor de edad, pero ella era mayor de edad. Cuando entré a undécimo grado comencé a usarlo más porque estaba de moda y empecé a echarle THC que conseguía de forma ilegal”, contó la joven, residente en Bayamón.

La afectada indicó que tras entrar a la universidad hace dos años perdió el control del uso del cigarrillo electrónico con marihuana, a tal punto que consumía un gramo de THC en dos días. Para un usuario frecuente, un gramo de THC le podría durar hasta una semana.

“Cada vez que inhalaba sentía un nudo en la garganta y empezaba a toser bien fuerte. Como se diría en la calle, cada vez me dolía más arrebatarme… Primero me diagnosticaron bronquitis, luego fue bronquitis asmática y finalmente una pulmonía”, explicó la fémina, que estuvo hospitalizada en intensivo casi 12 días.

A reportar casos sospechosos

El pasado mes de septiembre, el secretario del DS, Rafael Rodríguez Mercado, firmó una orden administrativa para ordenar a todo profesional de la salud a notificar a la agencia de todo caso sospechoso o confirmado de lesiones pulmonares severas asociadas al uso de cigarrillos electrónicos.

La orden surgió luego de que, en Estados Unidos, se reportaran siete muertes por vapeo en seis estados y 530 casos de lesiones pulmonares en 38 estados que podrían estar relacionados al uso de cigarrillos electrónicos.

“No existe una causa específica para determinar qué ocasiona el daño, pero la mayoría de los casos de enfermedades pulmonares están asociados a personas que le añaden saborizantes o THC al cigarrillo electrónico. Esto aumenta la posibilidad de tener daño pulmonar. Lo mejor que se puede hacer es evitar el consumo de cigarrillos electrónicos”, enfatizó Quiñones.

Aumenta el uso en la Isla

Según las estadísticas más recientes del CDC, hasta el pasado 17 de noviembre se habían reportado 2,172 casos como sospechosos o confirmados y 42 muertes por vapeo en Estados Unidos. El 40% de los casos reportados está entre usuarios de 18 a 24 años y un 25% en las edades de entre 25 a 34 años.

Catherine de la Cruz, secretaria auxiliar de Planificación, Desarrollo Estadísticas y Asuntos Federales, discutió que el Sistema de Vigilancia de Factores de Riesgo de Comportamiento de Puerto Rico demuestra que en el 2016 el 0.7% de los adultos consumían cigarrillos electrónicos, lo que representaba 19,217 personas. En el 2017, el consumo aumentó en 1.2% o 31,663 personas usando cigarrillos electrónicos.

“A juzgar por el patrón de los estudios, al realizarse este estudio ahora en el 2019, se observará un aumento significativo en el uso de cigarrillos electrónicos. Esto son personas que lo reportaron, pero no se sabe cuántos son de cannabis o adulterados”, indicó.

Asimismo, de la Cruz alertó que las complicaciones de salud comienzan a presentarse luego de los 4 o 5 años de uso desmedido. “El uso subió y se espera que siga subiendo. El pulmón está hecho para digerir oxígeno, agua, pero no químicos como los saborizantes o los aceites. Eso se va acumulando con los años y si el uso empieza a los 12 años, ya cuando llegan a los 18 tienen un daño serio e irreversible”, comentó.

Discuten los síntomas

Por su parte, Ada Ramírez Osorio, gerente de la Oficina de Equidad en Salud y encargada del programa de vapeo, instó a que, si el usuario de los cigarrillos electrónicos comienza a experimentar tos, dificultad para respirar, dolor en el pecho, nauseas, vómitos, diarreas, fatiga, fiebre o dolor abdominal tras 90 días de uso consecutivo y desmedido, visite inmediatamente a su médico.

A pesar de las complicaciones que acarrea el uso del cigarrillo electrónico, la venta del artefacto no está prohibida en la Isla. “Nunca hubo reglamentación cuando se vendió el cigarrillo electrónico. Se creó para que las personas dejaran de fumar, pero se hizo atractivo para los jóvenes, que precisamente son más propensos a daño pulmonar y en el cerebro. No está prohibida su venta, pero la parte que tiene que ver con la venta no está relacionada al Departamento de Salud”, concluyó Quiñones.