Fernando Gil Enseñat

El secretario de Vivienda, Fernando Gil, informó ayer que usarán parte de los fondos del programa de Desarrollo Comunitario/Recuperación de Desastre (CDBG-DR, por sus siglas en inglés) para construir 12 égidas que no se podían completar porque no había el dinero para hacerlo.

Eso resultará, según dijo, en más de 1,000 unidades de vivienda pública para personas mayores de 55 años.

El funcionario hizo el anuncio en la inauguración de la égida de vivienda pública Felipe Sánchez Osorio, en Carolina, a seis años de la demolición del residencial del mismo nombre. El gobernador Ricardo Rosselló inauguró las instalaciones junto al alcalde José Aponte. El proyecto tuvo un costo de $17.5 millones en fondos federales.

Gil aseguró que los residentes con mayor antigüedad en el residencial demolido tendrán prioridad para ser ubicados en las 153 unidades nuevas, de las cuales 39 cumplen con la Ley federal para Personas con Discapacidades (ADA, por sus siglas en inglés).

“Muchas de ellas (personas que antes vivían aquí) obviamente no están aquí en Puerto Rico porque al hacer una demolición se les da un ‘tenant protection voucher’, que es similar a un ‘voucher’ de Sección 8. Muchas personas se van de Puerto Rico y lo disfrutan en otra jurisdicción en Estados Unidos”, comentó Gil acerca de la emigración que ha ocurrido tras desplazar a estos residentes.

Gil mencionó que después de ubicar a los antiguos residentes mayores de 55 años que cumplan con los requisitos, pasarán a dar alojamiento a aquellas personas en lista de espera de vivienda pública.

Proyecto histórico

Se trata, según el alcalde carolinense, de la primera égida de vivienda pública que se construye en Puerto Rico. Aponte celebró que los residentes están a pasos de distancia de un supermercado nuevo, que abrió como una corporación municipal y del nuevo hospital municipal (Doctors’ Center Hospital). Dijo que próximamente se construirá un centro comercial para atender las necesidades de esta comunidad.

El municipio administraba el residencial de 350 unidades, que fue demolido en 2012. Los planes para la reconstrucción y el rediseño comenzaron para 2003, cuando se hizo un inventario de los residentes y se procedió a entablar negociaciones con el Departamento de Vivienda federal, contó Aponte.

El costo de construcción se excedió en $585,000 de lo proyectado originalmente, en parte para atemperar el diseño a los nuevos códigos de construcción, comentó Gil.

El titular de Vivienda agregó que están próximos a demoler los residenciales Torres de la Sabana (Carolina), Rafael Hernández Kennedy (Mayagüez) y Villa Monserrate (Aguas Buenas). La demolición de este último se hará mediante un acuerdo con una empresa privada, debido al alto costo para el Estado, informó.

Periodista destacada en La Fortaleza, desde diciembre de 2015.