leche

Los efectos adversos de la tormenta Isaías incluyeron al sector de la leche, que estima las pérdidas en 400,000 cuartillo, debido a que las inclemencias del tiempo evitaron el recogido de la leche, lo que significa una merma en ganancias de sobre $300,000.

“Cerca de 400,0000 cuartillos se perdieron por las inundaciones; no había acceso a muchas vaquerías. Se cayeron árboles y se perdieron algunas vacas, estamos recopilando la información. No se pudo recoger la leche y hubo daños a la infraestructura y a las fincas. También estamos evaluando si hubo pérdidas en las plantas, todo eso se está contabilizando”, declaró Jorge A. Campos, administrador de la Oficina de la Reglamentación de la Industria Lechera (ORIL).

Luego de recolectar la información relacionada a los daños que la tormenta le ocasionó a la industria lechera, se procederá a evaluar alternativas de ayuda con el propósito de mitigar las pérdidas de los ganaderos.

“Vamos a ver si se puede activar el fondo de emergencias para ayudar a los ganaderos que se afectaron y poder darles un pago mínimo por la leche que no recogieron. Aunque no se afectó tanto como el sector de los farináceos, si hubo un impacto, por lo que buscamos un plan de compensación”, dijo Campos.

Por su parte, el presidente del sector de leche de la Asociación de Agricultores de Puerto Rico, Manuel Martínez, indicó que se evaluarán los seguros para minimizar la pérdida de la leche que fue decomisada.

“La vaca tiene su ciclo y produce más entre noviembre y febrero. Estamos en los meses donde hay menos producción, entre julio y octubre, por lo que el cierre de escuelas no nos va a afectar. Si el efecto del coronavirus se extiende a los meses de diciembre, enero y febrero, sí puede trastocarnos. Ahora estamos manejando lo que tenemos al momento”, aclaró Martínez. El cierre de los comedores escolares le ha representado a la industria una merma en ventas de 479,000 cuartillos.

Bajo evaluación la orden 2020-22

Actualmente ORIL evalúa la orden 2020-22 que evita la práctica monopolística de la industria lechera en Puerto Rico, tras la petición de reconsideración de la empresa Suiza Dairy.

“La orden busca que todas las plantas de leche tengan un mínimo de excedente, para que ninguna planta use más del que necesita y crear un balance entre las empresas. Estamos revisando la reconsideración enviada por Suiza Dairy, para ver si hay que reconsiderar algo o enmendar la orden”, dijo Campos sin brindar mayores detalles.

Acorde con Suiza Dairy, la orden altera la reglamentación vigente, así como la Sentencia Federal que dispone que Indulac es una planta de balance que solo recibe leche luego de que queda satisfecha la demanda de las plantas procesadoras de leche fresca. “Indulac solo recibe la leche cruda que Suiza no retenga para su propio uso. Sin embargo, la orden obliga a entregar a Indulac leche que de otra forma Suiza retendría”, sostienen.